Agrandar imagen | Ver tamaño original
Erase una vez un pueblecito costero de Murcia llamado San Javier. En una zona con gran transito, junto al conservatorio de música existía un local en planta baja y única bastante antiguo, en el que quedaban restos de una inmobiliaria. En aquel lugar en el que nos presentamos conocimos a una doctora, una odontóloga, que nos contó su sueño, ella quería tener una clínica, una clínica dental, pero no una clínica dental cualquiera. Ella nos confeso que no quería un lugar espectacular, ella quería un lugar donde sus clientes-pacientes se sintieran realmente especiales. Quería mimarlos como se merecen y quería que todos los que viviesen allí de 9.00 a 21.00h se sintieran felices. De pronto como una melodía musical que venía del conservatorio sonaron todos los espacios que necesitábamos crear, porque la arquitectura puede explicarse con música… Surgió también el color blanco como superficie total y las líneas negras, tal y como surgen los trazos en el block del artista. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir