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Originalmente construida en 1915 e inspirada por albercas de mar en Lisboa, la Carpa Olivera fue un “centro social” en la Playa de Olas Altas, en el centro histórico de Mazatlán. Aquí socializaron muchos personajes ilustres de la época y era visita obligada para cualquier turista. En 1954 fue arrasada por un huracán, quedando en el abandono. Con el tiempo, la población volvió a hacer uso de su alberca y en el año del 2004 tuvo una remodelación que pronto cayo en el descuido, olvido y vandalismo. Como equipo proactivo que genera ideas para el mejoramiento de su ciudad, el Colectivo Urbano, integrado por cinco estudios de arquitectura, paisajismo y urbanismo, realizó la propuesta para el rescate de este espacio público a la Unidad de Inversiones de Mazatlán, liderada por el arquitecto Roberto Díaz. Proponiendo reutilizar, limpiar y volver a su esplendor esta alberca alimentada por el agua de las mareas; Así como integrar un nuevo elemento lúdico: un tobogán en espiral que propicia de forma espectacular la reactivación social, local y turística del puerto, donde niños y familias se divertirán. Este elemento actúa como un elemento fuerte y singular, una escultura frente al mar. Ver más Ver descripción completa
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