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El sitio donde se ubica la residencia es parte de las impresionantes colinas de Sri Lanka. Específicamente se encuentra en el punto mas alto de una pendiente muy pronunciada, lo que brinda vistas sublimes de las montañas aledañas hasta Gampola y más allá. El presupuesto ajustado de los clientes restringió el trabajo con muros de contención, el programa pedía un pequeño espacio de 120 metros cuadrados para una familia de dos científicos veterinarios y su hija. Aprovechando la locación exclusiva, la idea era dejar que cada espacio de la residencia se deleitara con las vistas del paisaje, mientras se conservaba la continuidad del horizonte en vez de obstruirlo. Por lo tanto, el edificio fue parcialmente hundido con respecto al nivel de calle, dejando la cubierta de concreto expuesta solo un poco mas abajo de la mirada del espectador que camina por las calles colindantes. Ya que la construcción de un piso plano en un terreno inclinado como el de la residencia era limitado, el espacio de la sala de estar / comedor fue proyectado mas mas allá de la colina y soportado por una sola columna. El resultado fue un espacio de puro encanto que ofrece 270 grados de vistas hacia paisajes alrededor. Los jardines circundantes fueron formados a partir de la plantación de follaje salvaje local y flores que se encuentran en abundancia en la zona, con niveles de tierra mas bajos reservados para agricultura. Ver más Ver descripción completa
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