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Masía situada a las afueras de un pueblecito típico ampurdanés. Emplazada en el punto en el que el pueblo se disemina y las casas dejan de ser pareadas para convertirse en casonas rodeadas de campos y frutales. En este caso, la masía de 900m2 construidos, comparte muro con otra de dimensiones más reducidas. Este conjunto de dos casas fue construido, al igual que todas las masías de alrededor, sobre roca. Lo que hizo que la planta baja de la vivienda se adaptara a las diferentes pendientes del terreno. El desorden del conjunto, denotaba varias ampliaciones y modificaciones del volumen a lo largo del tiempo. El primer acercamiento fue entender el funcionamiento de una casa de tres plantas, que sumaba innumerables estancias, a veces encadenas entre sí, y otras aisladas incluso de luz y ventilación. Se alternaban espacios con un pasado agrícola con otros de uso doméstico. En estas condiciones, el corazón de la casa era el espacio más marginal y lúgubre de todo el conjunto. Los antiguos propietarios, habían abandonado la casa y solamente utilizaban tres estancias de la planta baja. Ver más Ver descripción completa
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