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Al hablar de diseño, siempre hablamos del impacto y consecuentemente de la gente, es por eso que los mejores diseños son los empáticos. La Casa del Niño Indígena es una edificación que funciona como albergue de niños y niñas indígenas,  ubicado en Vicam, uno de los ocho pueblos Yaqui en el centro del desierto de Sonora. La situación es difícil,  algunos recorren decenas de kilómetros para estudiar y ser atendidos aquí, prácticamente todos viene de pueblos vecinos. ¿Puede la arquitectura enriquecer una comunidad?La respuesta holística tangible e intangible se encuentra en la arquitectura saludable, la cual propone sustentabilidad, el enriquecimiento ambiental y la espiritualidad como raíces; hablando desde el comportamiento del ser humano a partir de la fisiología, sensación y cognición de un espacio hasta la identidad generada a través de un proceso colaborativo. El proyecto se realizó a través de 4 ejes: Ver más Ver descripción completa
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