Agrandar imagen | Ver tamaño original
Los edificios construidos hasta la mitad del siglo XX en España, y todavía hoy en algunas zonas de alto poder adquisitivo, incorporaban un apartamento para el portero. Así, los áticos, que eran consideradas las peores viviendas y las más pequeñas, eran los espacios asignadas a quien estaba a cargo de la limpieza y control de la comunidad. Hoy, estos espacios se han traspasado a la comunidad de vecinos y van siendo redescubiertos por sus nuevos adquirientes como una oportunidad para disfrutar de espacios abiertos en unos entornos urbanos cada vez más congestionados. Como otros, este apartamento fue hasta hace poco tiempo, la vivienda del portero de la comunidad de vecinos. Un espacio pequeño, aislado y oscuro que fue adquirido por el vecino de la planta inferior como una oportunidad para extender su vivienda hacia el exterior. La familia buscaba un espacio extra, independiente de su vivienda. Un lugar donde celebrar, estudiar, leer y jugar disfrutando de la luz natural. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir