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Los arquitectos somos cada vez más conscientes de nuestra influencia en el bienestar y la buena salud de los usuarios de nuestros proyectos. La iluminación natural –y su correcto equilibro con la iluminación artificial– es un factor esencial a considerar en favor del confort visual de los espacios interiores. Pero, ¿sabemos manejarla correctamente? La ausencia de incomodidad al 'ver' no es suficiente para medir el confort visual de un espacio. Aspectos como el nivel de parpadeo, deslumbramiento, o ceguera causados por la iluminación, o su capacidad de entregar buenas representaciones del color, con baja reflexión y una distribución uniforme de la luz, son factores que determinarán la calidad ambiental de un recinto. Influyen también el contraste entre entre la iluminación específica de una tarea y la iluminación del ambiente, la presencia de vistas despejadas, y la cantidad y ubicación de las aperturas, con el fin de controlar su intensidad. Ver más Ver descripción completa
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