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A pesar de que tanto su ubicación como su nombre son nuevos, el Restaurante Akari cuenta en realidad con una trayectoria de casi tres lustros. Cuando el Mesón Txubillo, un bar de barrio ubicado en el sótano de un antiguo edificio, reabrió sus puertas en 2005, nada en aquel local hacía sospechar el enorme cambio que se había producido durante los pocos días en que había permanecido cerrado. Nada, excepto el aspecto de sus nuevos inquilinos, una pareja nipona, y su carta, que ofrecía una variedad de platos de inspiración vasco-japonesa. A los pocos días de aquel cambio se hizo patente, por un lado, que la fusión gastronómica propuesta gozaba de gran aceptación en la ciudad y, por otro, que el local que la albergaba no reunía, ni por dimensión ni por prestaciones, las condiciones idóneas para atenderla adecuadamente. Ver más Ver descripción completa
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