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La planta CopenHill, también conocida bajo el nombre de Amager Bakke, se presenta como un nuevo sistema de procesamiento de residuos para la generación de energía que, coronado por una pista de esquí, un camino para senderismo y un muro de escalada, encarna una noción hedonista de la sustentabilidad, al tiempo que se alinea con el objetivo de Copenhague de convertirse en la primera ciudad neutral en cuanto a las emisiones de carbono del mundo para el año 2025. CopenHill es una planta de 41.000 m2 que se encarga de convertir los desechos en energía, incluyendo un centro de recreación y un centro de educación ambiental para dejar de ser un mero edificio de infraestructura urbana y convertirse en un hito arquitectónico. Desde el primer día, CopenHill se destaca por ser una obra de infraestructura pública con efectos sociales. Las nuevas instalaciones destinadas a la incineración de residuos de CopenHill integran las últimas tecnologías en el tratamiento de desechos y la producción de energía, sustituyendo la planta de tratamiento adyacente de 50 años de antigüedad por el Amager Ressourcecenter (ARC). En cuanto a su emplazamiento, al formar parte del frente costero industrial de Amager, donde las instalaciones industriales actualmente se han convertido en lugares para practicar deportes extremos como el wakeboard (esquí acuático) o las carreras de kartings, la nueva central eléctrica propone generar una pista de esquí, un camino para senderismo y un muro de escalada para colaborar con el perfil deportivo del área. Ver más Ver descripción completa
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