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Modernidad, tradición. El edificio industrial sintetiza la esencia de la empresa que funciona en su interior. El diseño se caracteriza por los techos  a dos aguas de diferentes tamaños, cubiertos por una piel curvilínea de aluminio negro. A esta estética del edificio le complementa una geometría delimitada por cortes agudos en sus bordes. En el galpón más grande del edificio, nos encontramos un almacenamiento de quesos a temperatura controlada. La piel interior está recubierta de paneles de poliuretano que aíslan térmicamente el espacio de la calidez del exterior. Los espacios de oficina están ubicados en los galpones más pequeños. En forma de bóvedas, provocan la impresión a quien ingresa, de sumergirse en un episodio gótico. El contraste late en los espacios tipo loft, en las grandes superficies de las ventanas que aprovechan las vistas del valle, detalles del diseño que brindan un hermoso toque contemporáneo a la construcción. La luminaria en el interior fue pensada como una escultura en tres dimensiones que habita el espacio. La construcción ha sido pensada para contener dentro de sus límites un patio con un árbol central. De esa manera, los habitantes pueden disfrutar de un ambiente de contemplación y descanso, un ambiente que parecería llevarnos a una realidad alterna. Ver más Ver descripción completa
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