La experiencia de un estudiante de arquitectura con la vivienda social en Cuba

La situación de las viviendas sociales en Latinoamérica suelen ser parecidas variando de acuerdo a las adecuaciones climáticas puntuales. Pero no es común que se profundice a cabalidad el estudio de estas durante el periodo de pregrado de Arquitectura en la mayoría de facultades. Quizás la mejor manera de entenderlas - desde el punto de vista arquitectónico- es haciéndolo a través de la experiencia.

A continuación presentamos el aporte de un arquitecto chileno cuando fue estudiante que viajó para experimentar de primera mano los modelos de vivienda social en un contexto geográfico, político y social muy distinto al de Chile; Su análisis se llevó a cabo en el pueblo costero de Santa Cruz del Sur, Camagüey ubicado en la isla de la República de Cuba.

La experiencia de un estudiante de arquitectura con la vivienda social en Cuba - Imagen 10 de 12
© Nicolás Zalaquett

El caso de la vivienda Social en Santa Cruz del Sur, Camagüey, Cuba 

Entre los meses de agosto de 2015 y enero de 2016, congelé mi octavo semestre de arquitectura. Durante aproximadamente 5 meses realicé - junto a un amigo - trabajo social en una Parroquia de un pequeño pueblo de Cuba llamado Santa Cruz del Sur.

Cuba es un país que se recorre de poniente a oriente, cuya principal ciudad ubicada en el centro es Camagüey, conocida como la ciudad de las tinajas o de los Campanarios por su numerosa cantidad de iglesias. Tiene cerca de 320.000 habitantes, siendo la tercera ciudad más poblada de la isla, con una interesante arquitectura colonial y religiosa. Aproximadamente 80 km al sur de Camagüey, unas 3 horas de viaje en camión, se encuentra el pueblo costero de Santa Cruz del Sur. Es pequeño y depende de la explotación de piscinas de camarones y langostas, tan vastas son que tienen casi el tamaño del mismo pueblo. Este pequeño pueblo tiene una interesante arquitectura de casonas construidas por inmigrantes españoles y americanos en sus calles centrales y varias poblaciones de viviendas sociales tipo blocks de albañilería y tomas de auto-construcción. 

La experiencia de un estudiante de arquitectura con la vivienda social en Cuba - Imagen 2 de 12
© Juan Miguel de la Fuente

Durante mi estadía, conocí casi todas las tipologías de vivienda social y tradicional de la zona. Para contextualizar realizaremos un recuento de las tipologías de vivienda social.

La primera y más típica construcción histórica de la isla es el bohío, vivienda de madera con techo de ramas de palmera, sin cielo raso y muros livianos que no lo tocan para promover las corrientes de aire y poder así capear las altas temperaturas de la vivienda. Aún hay familias de escasos recursos viviendo en bohíos, pero por lo general les han ido abandonando a cambio de viviendas de “losas” de hormigón que no colapsan con los huracanes, protegiendo mejor a sus moradores.

La experiencia de un estudiante de arquitectura con la vivienda social en Cuba - Imagen 8 de 12
© Nicolás Zalaquett

También están las viviendas de los inmigrantes antiguos las cuales no pueden ser catalogadas de sociales. Estas están configuradas en torno a dos salones centrales abiertos para permitir corrientes de aire y doble altura para lo mismo. Las habitaciones y programa están a los lados de este espacio; son pareadas y en ambas fachadas tienen terrazas donde instalan mecedoras para capear el calor.

Ahora bien, estas tipologías son previas a las políticas de viviendas instauradas por el régimen castrista, en las que no ahondaremos pues solo describiremos la conformación de las viviendas. Cada tipo de vivienda tiene terminaciones distintas por lo que explicaré el sistema más básico y que, a mi juicio, tenía menos intervenciones por sus moradores.

Viviendas unifamiliares de 1 nivel

La experiencia de un estudiante de arquitectura con la vivienda social en Cuba - Imagen 3 de 12
© Juan Miguel de la Fuente

La familia de esta zona de Cuba está conformada por 4 a 5 personas aproximadamente, formadas por una pareja de adultos más 2 o 3 menores, lo que configura la disposición del programa dentro de la vivienda.

La experiencia de un estudiante de arquitectura con la vivienda social en Cuba - Imagen 4 de 12
© Juan Miguel de la Fuente

La materialidad de los muros es de albañilería a la vista, confinadas en marcos de hormigón armado de 20x20 cm de espesor aproximadamente. Los cielos son de loza de hormigón de 20 cm de espesor o de zinc a la vista. Los primeros son de media agua casi sin inclinación para permitir ampliaciones en un segundo nivel y tienden a pandearse con el tiempo y las versiones más precarias son las de planchas de zinc instaladas directamente sobre el muro. Las ventanas son persianas de acero o madera sin vidrios y las puertas son tableros o cortinas. Este tipo de vivienda no posee doble altura. 

La disposición de los espacios es un pasillo lateral al que pertenecen el acceso principal, living-comedor y cocina para permitir ingreso de las corrientes de aire. A un lado se encuentran 2 habitaciones de similar tamaño con un baño entre ellas. La vivienda es por lo general de 4 metros de ancho por 9 de largo. Tienen un patio trasero de aproximadamente 5x4 m donde mantienen puercos y distintas aves para la auto-subsistencia.

En este programa las familias generalmente disponen a la pareja en una habitación y a los hijos en la otra. Si la familia crece se ven obligados a realizar ampliaciones de auto-construcción, generalmente en su segundo nivel, quedando la escalera de acceso en el exterior para no generar problemas debido al clima caluroso.

La experiencia de un estudiante de arquitectura con la vivienda social en Cuba - Imagen 12 de 12
© Nicolás Zalaquett

Vivienda unifamiliar en de 4 a 5 niveles en torres tipo "blocks"

La experiencia de un estudiante de arquitectura con la vivienda social en Cuba - Imagen 5 de 12
© Juan Miguel de la Fuente

Las viviendas sociales en alturas son similares a las de un solo nivel, pero se van apilando una sobre otras con un núcleo de escaleras central para ventilar y sin ascensor. Los departamentos se abren de lado a lado de las escaleras y se distribuyen de a 2 o 4 unidades por pisos en cada torre.

Dependiendo de la configuración del block, los departamentos tienen 2 habitaciones similares, 1 baño, 1 cocina y un living-comedor, con ventilación proporcionada por las ventanas que dan a una o dos caras de las torres. Las ventanas son persianas de acero o madera y las puertas de tablero o cortinas. A veces tienen una pequeña terraza antes de la puerta de acceso que comparten con el vecino, donde instalan mecedoras.

Las torres no tienen áreas verdes comunes, saliendo directamente a la calle. Tienen una distancia pertinente entre ellas para una población que no posee muchos vehículos, algunas carretas y unos pocos autos. Si se aumentara el número de vehículos se podría generar saturación de los espacios comunes, causando problemas similares a los actuales en los blocks en Chile.

La vivienda social de Santa Cruz del Sur está construida con el mínimo de materiales estructurales y terminaciones, aprovechando que el buen clima permite no tener demasiadas exigencias en los materiales de protección hídrica ni temperatura. Tiene como principal objetivo atender la necesidad de vivienda y proteger contra desastres naturales, generalmente los huracanes. Aún tiene falencias en comodidades y espacio, siendo sofocantes para sus habitantes, en especial en las habitaciones, poca capacidad de ampliación formal e informal por auto construcción sobre todo las de torres de 4 pisos.

Galería de Imágenes

Ver todoMostrar menos
Sobre este autor/a
Cita: Juan Miguel de la Fuente. "La experiencia de un estudiante de arquitectura con la vivienda social en Cuba" 16 abr 2020. ArchDaily México. Accedido el . <https://www.archdaily.mx/mx/937748/la-experiencia-de-un-estudiante-de-arquitectura-con-la-vivienda-social-en-cuba> ISSN 0719-8914

Más entrevistas en nuestroCanal de YouTube

Has seguido tu primera cuenta!

¿Sabías?

¡Ahora recibirás actualizaciones de las cuentas a las que sigas! Sigue a tus autores, oficinas, usuarios favoritos y personaliza tu stream.