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Un ambiente monocromático es un espacio en el que la mayoría de sus elementos son de un solo color. Y aunque es muy común que los colores elegidos sean blancos y negros, debido a su neutralidad, es posible utilizar cualquier paleta de colores, aprovechando sus infinitos tonos, subtonos o matices. La elección de la composición cromática de los ambientes puede ser un aliado en la estrategia de diseño, como analizamos en los artículos "Cómo los colores cambian la percepción de los espacios interiores" y "Cómo afecta el color a la arquitectura". Explorando una serie de ejemplos construidos, hoy hablaremos de tres estrategias en las que el color puede marcar una diferencia: destacar, unificar y zonificar. 1. Destacar La utilización de un sólo color en la cocina es una estrategia muy interesante cuando se busca destacar el total del espacio o alguno de sus elementos en particular. De este modo, es posible contrastar el color con los electrodomésticos, acentuar revestimientos especiales, o poner en valor objetos, utensilios y accesorios. Ver más Ver descripción completa
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