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Ancestralmente, los elementos naturales solían ser las únicas materias primas con las que los pobladores originarios materializaban sus refugios temporales o viviendas permanentes. En la actualidad, la conciencia ambiental y el interés por los métodos de construcción ecológicos han dado lugar a prácticas más sostenibles que apuestan por adaptar estos procedimientos a los requerimientos contemporáneos. De esta manera, incorporando materiales biodegradables y de bajo impacto ambiental en sus proyectos y fusionándolos con recursos modernos para potenciar sus ventajas físicas, algunos arquitectos y arquitectas han logrado recuperar las técnicas ancestrales de sus regiones, emprendiendo un camino hacia la bioconstrucción. Desde techos tejidos a mano con fibras de ichu -pasto originario de los andes en América del Sur- hasta cubiertas conformadas por hojas de palma y elementos de vegetación seca como paja, carrizo, juncia, junco, brezo y fibras, los pobladores han sabido aprovechar la maleabilidad y liviandad de estos elementos naturales para conformar tejidos o capas y obtener una protección eficiente contra las precipitaciones y la incidencia solar. Ver más Ver descripción completa
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