
En los últimos años hemos sido testigos del (re)descubrimiento de uno de los capítulos más fascinantes e importantes de la historia de la arquitectura moderna: la arquitectura comúnmente llamada brutalista despertó un masivo interés en la comunidad internacional de arquitectos y amantes de la arquitectura. Resulta que, dentro de este estilo, el fenómeno comúnmente llamado "brutalismo soviético" es aún mucho más complejo de entender, ya que está inextricablemente vinculado al contexto político totalitario y opresivo que lo vio surgir. No es de extrañar que en la mayoría de los países que estuvieron bajo la influencia y la dominación soviética hasta el final de la Guerra Fría, esta cara de la arquitectura sea a menudo tratada con cierto escepticismo, cuando no con repudio y desprecio. En este contexto, el paisaje urbano y arquitectónico de un país como Polonia no podría ser menos fascinante.
En su última publicación, Brutal Poland (Polonia Brutal) Zupagrafika explora la herencia de la arquitectura brutalista en su propio país de origen: Polonia. Destacando algunos de sus principales logros, pero sin cerrar los ojos ante sus ya conocidas deficiencias, la más reciente publicación documental de Zupagrafika trata de ofrecer una comprensión más profunda de este complejo y fascinante fenómeno de la historia de la arquitectura. Además de las fotografías que ilustran esta especie de catálogo brutalista polaco, como es habitual, la más reciente publicación de la editorial incluye una serie de ilustraciones creadas especialmente para esta edición, que pueden ser fácilmente recortadas y pegadas para recrear en tres dimensiones algunos de los proyectos arquitectónicos más emblemáticos construidos en el país durante la segunda mitad del siglo XX. La intención del proyecto es clara: rescatar la esta arquitectura y traerla al presente para que pueda ser disfrutada por el público en general.











