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La historia del Jardín Ciudadano empieza mucho antes del proyecto mismo, remitiéndonos a 2014, cuando este predio iba a convertirse en un estacionamiento público. Ante la presión social y de organizaciones, El predio que se encontraba en desuso aportó como base un valioso vacío entre el congestionado tejido urbano y una serie de árboles que se conservaron todos a excepción de 4 que estaban enfermos o muertos. La tierra del sitio se usó como agregado para colar las bancas. Nosotros como arquitectos y usuarios de la ciudad, pensamos en la preexistencia urbana y social como oportunidad, de esta manera se optó por conservar la idea de cruzar el predio en diagonal y no tener que darle la vuelta a toda la esquina, un modo de atajar, pero también de despertar al peatón en su deambular por la ciudad. La transición desde la calle se enmarcó con dos pabellones de servicio que además de su uso como bodegas, ayudan al cambio de escala, de la verticalidad de los edificios colindantes de hasta diez niveles, a la horizontalidad del jardín y la escala humana del mismo. Ver más Ver descripción completa
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