
¿Qué define la atmósfera de un hogar? Más allá de las paletas de materiales y la luz natural, el sonido desempeña un papel determinante en la manera en que se perciben y habitan los espacios. La reverberación de los pasos sobre la piedra, la calma atenuada de una habitación revestida de textiles o la forma en que la música se propaga a través de un interior de planta libre definen la identidad sensorial del espacio doméstico. La arquitectura se experimenta no solo de forma visual, sino también acústica.
El concepto de "paisaje sonoro" describe esta relación entre las personas, el sonido y el entorno construido. En la arquitectura residencial, el sonido es mucho más que un ruido de fondo o un mero rendimiento técnico: influye directamente en la privacidad, la concentración, el descanso y el bienestar emocional. La geometría y la materialidad actúan como los principales conductores acústicos: mientras que el concreto, el vidrio y la piedra reflejan y amplifican, la madera y la tapicería suavizan y absorben. Asimismo, las alturas de los techos, los recorridos de circulación y las proporciones de las habitaciones determinan cómo el sonido se propaga y se asienta en un espacio.





































































































