
La segunda ronda de votaciones ha decidido a tres ganadores del Premio ArchDaily & Strelka. El ganador del gran premio se anunciará el 7 de septiembre en la Future Architect Conference.

La segunda ronda de votaciones ha decidido a tres ganadores del Premio ArchDaily & Strelka. El ganador del gran premio se anunciará el 7 de septiembre en la Future Architect Conference.






Las técnicas vernáculas y los materiales locales han ganado protagonismo en el debate sobre la arquitectura, pero ¿es posible llevar estos conceptos a los grandes centros urbanos?
El arquitecto amazónico Severiano Porto ya señaló en 1984 la necesidad de pensar en una arquitectura más conectada con su contexto. La lógica del uso de materiales y técnicas locales es cada vez más necesaria cuando pensamos en el impacto que tiene la cadena productiva de la construcción civil en el planeta. No es de extrañar que cada día es más común la cantidad de proyectos basados en el principio de las técnicas vernáculas y el uso de materiales locales, tal como ya lo anunciaba la producción de Severiano desde los años ochenta.

Pocos materiales son tan atemporales, duraderos y hermosos como la terracota. Con una variedad de propiedades inherentes, la terracota se especifica para redefinir las envolventes de los edificios. Utilizada por sus muchos colores y texturas, así como por su flexibilidad, esta cerámica se puede construir como revestimiento, pantallas de lluvia y una variedad de componentes. La terracota, que se remonta a los babilonios, se ha utilizado a lo largo de la historia y sigue siendo un material aplicado en diversos tipos de edificios en todo el mundo.






Más allá del "turismo de experiencias" y el entretenimiento ligero, la arquitectura temporal es un terreno fértil para probar ideas, examinar lugares y popularizar nuevos conceptos y tecnologías. Tomando una amplia gama de formas, desde proyectos de socorro en casos de desastre y estructuras utilitarias hasta experimentos de diseño, declaraciones arquitectónicas e instalaciones lúdicas, las estructuras transitorias muestran visiones alternativas para el entorno construido, abriendo nuevas posibilidades y cuestionando las normas establecidas. Como la arquitectura temporal ahora parece estar en desacuerdo con los imperativos de sostenibilidad, a continuación se analiza el valor de la arquitectura temporal como vehículo de experimentación, diseño avanzado y comunidades comprometidas.

Este artículo de Diego Navarro-Mateu, Oriol Carrasco y Ana Cocho-Bermejo fue publicado originalmente con el título "Diseño inverso para superficies doblemente regladas: aproximación geométrica y optimización del hypar de la Iglesia de Nuestra Señora del Valle de Félix Candela" en el número 27° de la revista Dearq el 01 de julio de 2020 (DOI: https://doi.org/10.18389/dearq27.2020.08). En el siguiente se propone una metodología de reverse engineering/design basada en computación evolutiva para encontrar el hiperboloide oculto y primigenio que conforma la cubierta de la Iglesia de Nuestra Señora del Valle (España), legado de la obra del arquitecto Félix Candela.
A continuación, lo presentamos como parte de una colaboración conjunta para contribuir a la difusión de investigaciones, análisis y opiniones que la comunidad académica nacional e internacional elabora sobre la arquitectura, los temas de la ciudad y las áreas relacionadas.

Con demasiada frecuencia, los edificios terminan como residuos al final de su ciclo de vida. ¿Cómo pueden las ciudades avanzar hacia una economía circular y, a su vez, reimaginar cómo se rastrean y reciclan los materiales valiosos? Para abordar este problema, los pasaportes de materiales son una idea que implica repensar cómo se recuperan los materiales durante la renovación y demolición para su reutilización. El resultado es que cuando un edificio está listo para ser demolido, se convierte en un banco de almacenamiento de materiales útiles.
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La crisis climática, la escasez de recursos y la inequidad socio-espacial son algunos de los desafíos que enfrenta a la fecha la disciplina arquitectónica y el rubro de la construcción. Desde la altiplanicie chilena, territorio marcado por su riqueza de tesoros naturales y culturales en contraste con los escasos recursos naturales del desierto, la Fundación Altiplano nos invita a repensar la restauración patrimonial desde el enfoque de la sustentabilidad, la conservación en comunidad y los procesos participativos. El modelo construido e implementado junto a las mismas comunidades, levanta desde los saberes ancestrales y el uso de materiales locales, no solo algunas respuestas sino también las interrogantes claves para enfrentar el convulso contexto en el cual nos situamos.