Desde el revestimiento hasta el sistema estructural, un edificio se compone de muchas capas. Al igual que el cuerpo humano, muchos de ellos, que suelen ser los componentes más cruciales y funcionales, permanecen invisibles para el público, cubiertos de rasgos estéticos. Entre todos los elementos ocultos, todos los edificios incluyen láminas que sirven para varios propósitos principales: proteger el piso, las paredes y los techos, fortalecer la estructura contra fuerzas internas y externas, dar solidez al edificio.
La madera es el material más común para este piso, siendo el tablero de virutas orientadas (OSB) generalmente la mejor opción. ¿Pero por qué? Fabricados con astillas de madera pegadas y comprimidas con adhesivos termocurados, los tableros OSB son ligeros, flexibles, resistentes, versátiles y totalmente reciclables. También se destacan por resistir la flexión, la deformación y la distorsión, además de ofrecer cierto aislamiento térmico y acústico. Sin embargo, además de sus buenas prestaciones y propiedades mecánicas, el OSB es especialmente conocido por ser más económico que otras alternativas, ahorrando drásticamente costos y tiempo. De hecho, este panel estructural puede ser de US$3 a US$5 más barato que la madera contrachapada, lo que explica por qué a menudo se considera su reemplazo de bajo costo.
Los espacios de circulación suelen ser un desafío para los diseñadores, ya que están pensados, como su nombre lo indica, para moverse de una habitación a otra. Si bien muchos aprovechan estas áreas usándolas como espacios de almacenamiento, Mies van der Rohe en la casa Farnsworth redujo la circulación al mínimo, creando un plano de planta abierto completamente libre de pasillos. Ante la circulación vertical, el problema es similar. Las escaleras cumplen el propósito de superar la altura entre un piso y otro, pero rara vez constituyen espacios habitables interiores. Las gradas, a su vez, desempeñan este papel en varios proyectos. Hasta hace poco, solo se encontraban en espacios deportivos o anfiteatros; ahora el uso de gradas se ha generalizado y se ve en espacios de oficinas, edificios públicos, escuelas e incluso viviendas.
Baño Puerto Vallarta / Studio Utkan Gunerkan. Image Courtesy of Studio Utkan Gunerkan
Aunque el minimalismo de color blanco sigue siendo la norma, las tendencias retro están volviendo con fuerza en el diseño de baños modernos, con propietarios incorporando toques de color, patrones y accesorios clásicos. A pesar de considerarse como un espacio más estático y tradicional en los hogares, el baño ha tenido un proceso de transformación importante a lo largo de los años. Mientras que aquellos de los años 70 se caracterizaron por colores vibrantes como el verde marino y el amarillo mostaza, los 80 introdujeron baldosas de cerámica en tonos pasteles. Por otro lado, el siglo XXI ha puesto el ideal en superficies de mármol, acabados brillantes y accesorios plateados. Sin embargo, aunque este diseño moderno sigue siendo el protagonista, el estilo retro está reviviendo y combinándose con elementos contemporáneos para crear ambientes elegantes, pero a la vez dinámicos y con carácter.
Sin incluir una bañera, y sin necesidad de puertas, mamparas ni cortinas, las duchasa ras de suelo –también llamadas walk-in–, permiten aumentar visualmente el espacio al diseñar baños, entregándoles una imagen limpia y reducida a lo esencial.
Sin embargo, para su diseño se deben tomar algunas precauciones. Lo más importante: la ducha no puede quedar completamente abierta, aunque lo parezca a simple vista. La mayoría de los diseños incorporan un vidrio templado que evita que el agua "rebote" fuera del espacio de baño, cerrando sutilmente el espacio. Cuando esta división transparente no cuenta con marcos, es menos probable la aparición de hongos por acumulación de agua y humedad.
Es difícil encontrar a alguien que nunca haya soñado con construir o tener una casa en el árbol. La idea de un refugio, un espacio totalmente integrado con la naturaleza y con una vista privilegiada agrada a casi todas las edades. Existen ejemplos de casas en árboles de todas las escalas y complejidades, desde pequeñas plataformas elevadas hasta algunas muy complejas, que incluyen instalaciones eléctricas e hidráulicas. Algunos sitios especializados en el tema (¡sí, existen!) ofrecen valiosos consejos para construir esos sueños. En general, todos ellos están de acuerdo con el lema: "¡elige tu árbol, diseña un proyecto, pero prepárate para adaptarlo!"
La Madera Laminada Encolada (MLE), también conocida como Glulam (por su nombre en inglés 'Glued Laminated Timber'), es un material estructural fabricado a través de la unión de segmentos individuales de madera. Al ser encolados con adhesivos industriales (habitualmente adhesivos de resina de Melamina o Poliuretano), este tipo de madera entrega una alta durabilidad y resistencia a la humedad, generando piezas de gran tamaño y formas únicas.
Tres fueron originalmente invitados a elaborar planes para un pabellón "nórdico": la asociación finlandesa Reima y Raili Pietilä, Sverre Fehn de Noruega y el sueco, Klas Anshelm. Tras la selección de la propuesta de Fehn en 1959, Gotthard Johansson escribió en el Dagbladet de Svenska sobre la "sorprendente simplicidad [...] del proyecto, sin demasiados matices arquitectónicos" [1]: una propuesta para un espacio capaz de unir un triunvirato de naciones bajo un (excepcional) techo.
Los estadios –nuevos o reformulados– deben resolver enormes estructuras para cobijar a un gran número de personas y permitir el juego en su interior, entregándonos excelentes e innovadores ejemplos de arquitectura a gran escala. Además de todos los aspectos ténicos y consideraciones relativas al deporte, estas enormes estructuras presentan interesantes sistemas de revestimientos, entregando incluso, algunas de ellas, parte de la energía que necesitan para funcionar.
A continuación, estadios y sus estructuras, en detalle.