'Se puede decir que la arquitectura vernácula es el lenguaje arquitectónico de la gente con sus dialectos étnicos, regionales y locales', escribe Paul Oliver, autor de La enciclopedia de la arquitectura vernácula del mundo. Por desgracia, ha habido un creciente desprecio por el lenguaje arquitectónico tradicional en todo el mundo debido a la tecnología de construcción moderna y una consecuente rápida propagación de la "pérdida de identidad y vitalidad cultural" a través de lo que Architectural Review describió recientemente como "una pandemia global de edificios genéricos".
La gente ahora ve el acero, el hormigón y el vidrio como arquitectura de alta calidad, mientras que muchos de los métodos vernáculos, como el adobe, la caña o el musgo de turba, suelen asociarse con el subdesarrollo. Irónicamente, estos métodos locales son mucho más sostenibles y contextualmente conscientes que la arquitectura contemporánea que se ve hoy en día, a pesar de las conversaciones y debates sobre la importancia de la sostenibilidad. Como resultado de estas tendencias, se está perdiendo una enorme cantidad de conocimiento arquitectónico y cultural.
En Burkina Faso, la fabricación de pesebres navideños es una importante tradición que tiene como principales protagonistas a los niños. Todos los años forman equipos para construir pesebres de gran tamaño, alcanzando casi su propia altura, en una suerte de competencia local que pone a prueba su creatividad a través del diseño y la construcción colaborativa.
Como respuesta a esta iniciativa, el español Albert Faus -radicado hace años en la zona-, ha liderado a un grupo de arquitectos para crear Kamba Zaka, un proyecto que busca llevar este interés arquitectónico espontáneo a un nivel superior. En sus talleres no sólo se les enseñan conceptos relacionados con la disciplina, sino también se les acerca a los materiales y técnicas constructivas vernáculas para que puedan valorarlas y replicarlas en construcciones de mayor escala a futuro.
Revisa más detalles de esta increíble experiencia en las palabras de sus arquitectos a cargo.
La arquitectura es un componente único de la cultura de un país tanto más como su lenguaje, música, arte, literatura o comida. La arquitectura es también el componente cultural más visual de aquellos: las pirámides de Egipto, los rascacielos de Nueva York, un templo en Japón y los domos de Rusia. Todos ellos transmiten una imagen única.
Esto es llamado “genius loci" (el espíritu de un lugar). Cada país tiene su propio genius loci, su propia unicidad. La arquitectura vernacular se compone de materiales locales se deriva de costumbres locales, técnicas que han sido traspasadas de generación en generación.
Sin embargo, la arquitectura vernacular en la mayoría de los países africanos está desaparecida, siendo abandonada y reemplazada por materiales y técnicas occidentales.
Los rastros de vida humana persisten, las huellas tallan su camino a través de la tierra y el cielo, cientos de objetos abandonados y la sensación de que todo parece congelado en el tiempo. Ya sea mórbido o sublime, los edificios y asentamientos abandonados son un objeto de fascinación y de intriga para los arquitectos.
Tal como las imágenes del fotógrafo Jane Qing de un pueblo abandonado en la isla Gouqi (China) lo demuestran, existe una extraña belleza que se encuentra en lo abandonado y lo descuidado.
Arquitecto de profesión y docente universitario por 35 años, Jorge Eduardo Fernández es un apasionado por el dibujo y la cultura de su país natal, Colombia.
Uniendo estos dos intereses, ha desarrollado más de 40 dibujos en tinta que retratan la vivienda en los diferentes momentos históricos de quienes habitaron el territorio colombiano. Sus ilustraciones presentan los diferentes tipos de arquitectura que se han desarrollado en el país, desde los aborígenes colombianos hasta mediados del siglo XX, teniendo en cuenta la influencia española y la posterior colonización antioqueña.
Con el sueño de reunir su trabajo en un gran libro titulado "Historia dibujada de la arquitectura en Colombia", Jorge comparte con nosotros 12 de sus dibujos, exponiendo entre ellos la arquitectura tradicional de las zonas de Cauca, Amazonas, Pamplona, Huila, Villa de Leiva y El Cocuy.
Antes de los computadores, las simulaciones de iluminación natural eran usadas para optimizar la atmósfera y la energía en los edificios, y generaciones de constructores desarrollaron los principios simples para crear las mejores ventanas para cada situación. Dos especialistas en iluminación estudiaron estas tradicionales aberturas en los edificios con el fin de encontrar la inspiración para proyectos actuales más sustentables. Francesco Anselmo, diseñador de iluminación de Arup, y John Mardaljevic, profesor de simulación de iluminación natural en la Escuela de Ingeniería Civil y Construcción de la Universidad de Loughborough, analizaron las variaciones de sol e iluminación natural en latitudes que van desde Estocolmo hasta Haití y Abu Dhabi.
Continúa leyendo para saber más sobre la variedad de ventanas tradicionales en cada región.
El conflicto armado interno peruano finalizó el año 2000, pero todavía existen situaciones no resueltas que mantienen la incertidumbre en muchas familias de desaparecidos. Con el objetivo de sanar esta herida y, al mismo tiempo, de aportar al proceso de reconciliación nacional, los arquitectos de AWAQ Estudio y Estudio SHiCRAS se unieron a diversas organizaciones para convertir unespacio de peregrinación natural -ubicado en el sector de la Hoyada (Departamento de Ayacucho)- en un Santuario de la Memoria, incluyendo en su diseño la participación directa de los familiares involucrados.
El proyecto basa su diseño en la intensa memoria del lugar y el valioso legado prehispánico del Perú:la arquitectura de Pumacocha, su entender de la piedra y el manejo del agua; el arte de los tejidos Wari, para repensar tejidos de encuentro socio-espaciales; y el paisaje de las Líneas de Nazca, que permite apreciar un arquitectura hecha para el cielo, para algo que va más allá del hombre.
C-re-a.i.d. [Change -REsearch -Architecture -Innovation -Design] es una organización sin fines de lucro que desarrolla investigaciones en el diseño arquitectónico según las posibilidades locales. Esto se logra mediante diferentes ramas de acción, incluyendo el trabajo en terreno, la construcción organizada, el empoderamiento de los artesanos locales y la colaboración con estudiantes de arquitectura, ingeniería o diseño.
Centrándose en la arquitectura, la organización establece soluciones en materia de vivienda en asentamientos informales; está activa desde el año 2012 y ha llevado a cabo varios proyectos en las zonas rurales de Moshi, Tanzania, involucrando siempre a estudiantes voluntarios.
Durante los últimos tres siglos, la comunidad Musgum (o Mousgoum) ha habitado las planicies que se sitúan en la frontera norte de Camerún. Sus casas, denominadas en su idioma como Tolek, se conocieron en Occidente en la década de 1850, cuando el explorador alemán Heinrich Barth viajó al norte y centro de África.
Las comunidades se componen de hasta 15 cúpulas de tierra comprimida, cada una con una función diferente y determinada totalmente por la necesidad del grupo familiar. A pesar de no parecer viables en el tecnológico y "avanzado" mundo de hoy, las viviendas Musgum nos entregan un gran ejemplo de arquitectura sostenible por el sólo hecho de cumplir a la perfección con su "encargo": sin adornos ni excesos, responden con justeza a las necesidades de sus usuarios y aprovechan al máximo el principal material disponible en la zona.
¿Que podemos rescatar de este ejemplo? Revisa las operaciones de diseño que determinan su estructura, su composición espacial y su imagen exterior, después del salto.