
La vivienda moderna fue uno de los lugares donde la modernidad hizo su promesa más audaz: que la arquitectura podría reconfigurar no solo la ciudad, sino también la forma en que las personas vivían en ella. Como ha argumentado el historiador arquitectónico argentino Ramón Gutiérrez, la vivienda popular es "el gran tema no resuelto, que usualmente no aparece en las historias de la arquitectura." En América Latina, esta ausencia es significativa. A lo largo del siglo XX, las ciudades en expansión convirtieron la vivienda en una de las formas más claras de imaginar el cambio urbano y el movimiento moderno entró no solo en planos y dibujos, sino también en apartamentos, barrios, calles y rutinas domésticas.








