
La idea para este proyecto, del diseñador Álvaro Catalán de Ocón, fue crear una mesa desmontable y que fuera ensamblada mediante una sola pieza, con patas idénticas y sin soldaduras. Las patas de la mesa son visualmente expulsadas hacia el exterior, limitadas y fijadas por un anillo central que se atornilla generando dos conos truncados.

