
Lidiar con la infraestructura existente se ha vuelto la tarea más importante que enfrentan hoy los arquitectos alemanes. El desafío más grande y problemático que existe es la reducción y reconversión de los edificios de postguerra, construidos desde los 50s a los 70s, los cuales se describen como “inadecuados, descuidados y demasiado ineficientes para servir como viviendas en el futuro”. Una completa re-evaluación de no sólo la estructura en si misma, sino también sus implicancias sociales e históricas de su energía y recursos sin construir, necesarias para mejorar el tejido urbano y alcanzar las metas climáticas.
En respuesta, la contribución alemana a la 13ª Bienal de Venecia, Reducir/Reusar/Reciclar, presenta dieciséis estrategias que demuestran el alto grado de potencial creativo y arquitectónico inherente en un enfoque positivo hacia la arquitectura construida.
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