
El proyecto consiste en una óptica en Olot como reforma integral de un local existente. A pesar que el presupuesto era muy bajo tanto la idea del cliente como la de los arquitectos era proponer una imagen atractiva respecto a los locales de alrededor.
Para ello se quiso jugar con la creación de una atmósfera en la que se vinculara el programa y el contenido de la óptica con un ambiente protagonizado por la creación de desenfoques, luces y sombras en constante efecto de distorsión óptica.








