Lina Toro: 'El problema reside en la incapacidad del sistema para reconocer la excelencia'

En esta edición del Día Internacional de la Mujer hemos unido fuerzas con la publicación impresa colombiana de-Arq (Universidad de Los Andes) para conocer el trabajo de cinco arquitectas colombianas contemporáneas, quienes representan distintos enfoques complementarios dentro de nuestra disciplina: diseño, investigación, docencia y experimentación.

Hoy conversamos con Lina Toro, arquitecta colombiana cofundadora de dosmasunoarquitectos. actual directora de linatoro.arch y profesora del IE University en España. "Creo que el problema reside en la incapacidad del sistema para reconocer la excelencia", comenta Toro.

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Lina Toro según Lina Toro

102 Viviendas en Carabanchel / dosmasunoarquitectos (2007). Image © Imagen Subliminal

Yo me acerqué a la arquitectura por pura intuición. Aunque no tuve arquitectos en mi entorno cercano, es verdad que viví en casas muy especiales que me hicieron observar con atención. Mi padre es ingeniero y economista; mi madre publicista y amante de la pintura. Fue ella quien me estimuló de pequeña en el dibujo y la pintura. Yo crecí con la idea de estudiar arte, el problema es que la mejor universidad en ello formaba también a intelectuales de las FARC.

Mi padre, como buen “paisa”, me empujó a Medellín para hacer la carrera. En la UPB encontré un entorno vibrante. Allí se ha generado el cambio más importante del mundo en materia de urbanismo, eso te hace ver las cosas con mayor ambición y claridad. Carlos Mario Rodríguez, Jorge Pérez, Alejandro Echeverri, Giovanna Spera, Alejandro Restrepo entre otros, fueron referentes muy importantes en mi formación. Y ni qué decir de mis amigos Carlos Betancur, Eduardo Peñaloza, Luis Roberto Durán… es gente imparable que está haciendo grandes proyectos no sólo de arquitectura, sino pedagógicos, algo que me interesa particularmente.

Al terminar la carrera gané un concurso con mi PFC para hacer la ampliación del Museo Pedro Nel Gómez. Sin embargo, como las cosas no terminaban de despegar en Colombia decidí salir a comerme el mundo. A mí me encanta viajar, así que quedarme en un sitio fijo con 20 años me parecía algo impensable.

Casa Syntes en Pinto / dosmasunoarquitectos (2010). Image © Imagen Subliminal

Así empezó todo. De Colombia salté a España (aunque ya había estado en Mallorca de prácticas), luego a Londres, Rotterdam… hice varios intentos de entrar a trabajar con Siza, que fue muy agradable conmigo. Pero trabajar en Europa en principio no fue fácil porque ser de Colombia es un infierno en materia de permisos y visados.

Pero yo había conocido a Ignacio Borrego en un workshop de arquitectura en Madrid, y él vivía en Holanda y trabajaba en MVRDV. Como no enamoramos, me fui a vivir allí sin pensármelo dos veces. Gracias a él, Jacob van Rijs me hizo sitio en el estudio. Esa fue la mejor etapa de mi aprendizaje porque dio la casualidad de que les hacían un Croquis, y yo tuve que restaurar y hacer las todas las maquetas que faltaban para esa publicación. Además, los holandeses son las personas más desprejuiciadas, creativas y operativas que he conocido. Fue una experiencia única.

Estando en Rotterdam, Ignacio, Néstor Montenegro y yo fundamos dosmasunoarquitectos. Empezamos a hacer concursos y a petarlo, como se dice en España. Fue increíble, fue el gran despegue. Los tres nos complementábamos de una manera brutal. Hicimos más de un centenar de concursos, dirigimos varios temas editoriales, entre ellos la revista Arquitectos del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España. Trabajamos mucho y mereció la pena, pues sentamos las bases de lo que somos ahora. De ello quedó una gran amistad y una obra construida fantástica como las 102 viviendas de Carabanchel.

¿Qué personas y referentes han marcado tu carrera como arquitecta?

Juan Herreros. Image © Javier Callejas

Lina Toro (LT): En la universidad me ha influenciado la gente que ya he mencionado. En mi periplo de juventud, Federico Climent, Ángel Hevia, Gabo Golomb, MVRDV, Almudena Ribot, y sin duda, mis primeros socios en dosmasunoarquitectos, Ignacio y Néstor.

Pero a quien le debo casi todo lo que sé es a Juan Herreros. Siendo estudiante admiraba y seguía el trabajo de Ábalos & Herreros, y posteriormente tuve la fortuna de empezar a dar clases con Juan. Ya son casi 20 años de amistad y 10 dando clases a su lado en la ETSA de Madrid. Es el mejor profesor que he visto en escena y una de las personas más inteligentes que conozco. Siendo profesora con él, le escucho como si fuera una alumna más. Nunca deja de sorprenderte.

También me ha influido mucho Manuel Ocaña, con quien tengo unas conversaciones muy estimulantes sobre libros en general y sobre arquitectura.

También están mis alumnos más inquietos, se hayan formado en mi oficina o en la escuela conmigo. Es increíble verlos crecer y progresar, entre ellos está mi mejor amigo, Carlos Ramos, quien es una pieza importante en el engranaje de BIG en Dinamarca.

¿Qué mujer arquitecta colombiana —histórica o contemporánea— deberíamos conocer en profundidad?

Ana Elvira Vélez. Image © NZIA

LT: Ana Elvira Vélez es para mí una de las mejores. Tiene una cabeza muy estructurada y sus proyectos de vivienda social son excepcionales. Recientemente he podido conocer a María Elvira Madriñan y a Ximena Samper, y no puedo admirar más su trabajo como arquitectas polinizadoras. Además, alimentan y enriquecen el legado de Rogelio Salmona y de Germán Samper con toda generosidad y entrega, dos personajes fundamentales de nuestra cultura arquitectónica.

La paridad de género en las salas de clases universitarias no condice con el escenario del mundo laboral. Algunos lo atribuyen a la invisibilización y desconfianza en la mujer, otros exclusivamente a temas de méritos. Desde tu punto de vista, ¿qué crees que sucede?

Centro de Servicios Sociales en Móstoles / dosmasunoarquitectos (2011). Image © Imagen Subliminal

LT: Yo no creo que sea un tema de desconfianza hacia la mujer, como de inseguridad de verse diezmado por nuestra presencia ocupando altos cargos.

Que hay techos de cristal, los hay. Pero en realidad creo que el verdadero problema reside en la incapacidad del sistema para reconocer la excelencia. También hay una dificultad muy grande que tiene que ver con la conciliación, pues la sociedad no está educada para entender el rol del padre o de la madre en un ambiente profesional. Además, hay fuertes desequilibrios en los núcleos familiares, donde la mujer antepone la maternidad, porque no encuentra los mecanismos o el apoyo para desarrollar una profesión en paralelo sin tener que morir en el intento.

También he de decir que en Colombia hay ambientes que son hardcore en materia machista. Recuerdo que mi pareja fue invitada a un famoso taller de arquitectura al que le acompañé. Estando yo allí, siendo además colombiana, a ningún señor le interesó que fuera arquitecta o pensó que tuviera algo importante que decir. Fue terrible y muy sintomático. Pero son casos muy específicos porque luego hay otros entornos que son todo lo contrario.

¿Qué otros temas crees que la visibilización de grandes arquitectas aporta a la disciplina, además de la defensa de la igualdad de género en la disciplina?

LT: ¡Nada más y nada menos que el enriquecimiento de la profesión y el progreso como sociedad! Creo que la visibilización del trabajo bien hecho, ya sea masculino o femenino, siempre ensancha los referentes; suma, construye conocimiento. Negar esas cuotas de visibilización es como pactar con la ignorancia y la mediocridad.

¿En qué proyectos te encuentras trabajando en la actualidad?

Lavacoches Behind the Scenes: Not Only a Car.Wash / linatoro.arch (2016). Image © Imagen Subliminal

LT: Ahora mismo acaba de entrar a mi oficina —linatoro.arch—, un proyecto muy emocionante y de escala muy interesante porque tiene que ver con el territorio. Si sale a buen puerto, será importante en mi trayectoria porque de alguna manera recogerá muchas de las reflexiones teóricas planteadas alrededor del turismo, en las que estuve trabajando durante 5 años como co-directora del proyecto fin de grado en el IE University. Siempre intento que mi trabajo en la academia tenga impacto dentro de mi obra como diseñadora de proyectos.

En paralelo al estudio estoy trabajando en mi tesis doctoral que persigue sentar las bases de un futuro marco pedagógico para la enseñanza y aprendizaje del proyecto de arquitectura. Llevo 10 años dando clase y siento que durante este tiempo he conseguido madurar algunas cuestiones dentro del el ámbito la educación.

También sigo colaborando intermitentemente con algunos medios de arte y arquitectura escribiendo artículos sobre edificios. Es un trabajo que me entretiene mucho, pues me permite escribir y hacer crítica al mismo tiempo. Me gusta mucho poder tener la cabeza activa y que me pidan opinión para hablar de arquitectura.

Cinco arquitectas colombianas destacadas en diseño, investigación y docencia

En el último tiempo el Día Internacional de la Mujer ha recuperado el significado político de sus inicios, aglutinando algunos de las discusiones más recientes en torno a la mujer: la brecha salarial, la denuncia de abusos sexuales a través del movimiento #MeToo y, en el caso particular de nuestra disciplina, la visibilización de la mujer en la arquitectura.

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Sobre este autor/a
Cita: Nicolás Valencia. "Lina Toro: 'El problema reside en la incapacidad del sistema para reconocer la excelencia'" 29 mar 2018. ArchDaily México. Accedido el . <https://www.archdaily.mx/mx/890136/lina-toro-el-problema-reside-en-la-incapacidad-del-sistema-para-reconocer-la-excelencia> ISSN 0719-8914

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