Existe una creciente conciencia sobre la sostenibilidad—y el costo ambiental de demoler prematuramente edificios seguros y estructuralmente sólidos solo para reemplazarlos con nuevas construcciones. En la carrera más amplia por reducir las emisiones de carbono, las corporaciones e instituciones están poniendo mayor énfasis en el desempeño ESG (impacto ambiental, responsabilidad social y gobernanza). Muchos ahora requieren contabilidad de carbono, establecen objetivos de "neutralidad de carbono", o compran créditos de carbono para compensar sus huellas.
Este cambio, junto con una ola de proyectos ejemplares de reutilización adaptativa en todo el mundo—el Tai Kwun de Herzog & de Meuron en Hong Kong, Powerhouse Arts en Brooklyn, The Ned Doha de David Chipperfield, y las transformaciones de fábricas de Xu Tiantian, canteras, y fortalezas de tierra apisonada en China—ha acelerado una seria reconsideración de la reutilización como una estrategia de desarrollo primaria. Sin embargo, a pesar de sus muchos beneficios, la reutilización adaptativa aún no es tan predominante como podría ser. ¿Por qué y cuáles podrían ser los principales obstáculos y tensiones?
El futuro de la industria de la arquitectura ofrece innumerables posibilidades, a medida que avanza la investigación en el dominio. Una innovación es la capacidad de que las estructuras se vuelvan acústicamente invisibles, absorban la energía sísmica o recolecten electricidad de los sonidos que las rodean. Cualidades de esta naturaleza pueden ayudar a redefinir la funcionalidad y sostenibilidad de los edificios. Los profesionales de la arquitectura y la ciencia están a la vanguardia de esta creación. Lo que hace esto posible son los metamateriales que podrían ofrecer métodos alternativos para diseñar buenos edificios.
La masa térmica es la capacidad de un material para absorber, almacenar y liberar calor. Este concepto, utilizado para moderar las temperaturas de los edificios reduciendo las fluctuaciones, es crucial para mejorar la eficiencia energética. Los materiales con una masa térmica relativamente alta, como la piedra, el hormigón, la tierra apisonada y el ladrillo, pueden absorber una cantidad significativa de calor durante el día y liberarlo lentamente cuando las temperaturas disminuyen por la noche, reduciendo la necesidad de sistemas de calefacción y refrigeración. Propiedades como la capacidad calorífica, la conductividad térmica y la densidad se consideran al evaluar la masa térmica de un material.
Un muro Trombe es una característica pasiva de los edificios solares que mejora la eficiencia térmica. Posicionado en el lado que recibe el sol de una estructura, consiste en un muro hecho de materiales como ladrillo, piedra o concreto, y un panel de vidrio o lámina de policarbonato colocado a unos centímetros de distancia. La radiación solar penetra el vidrio durante las horas del día y calienta el muro de albañilería. Este muro luego libera lentamente el calor almacenado en el edificio durante las horas más frescas de la noche, manteniendo una temperatura interior más consistente sin necesidad de sistemas de calefacción activos.
Introspección, elevación, encubrimiento. Imagen Cortesía de Enrique Tovar
La flexibilidad de la arquitectura le permite cambiar y ajustar continuamente su forma en respuesta al progreso tecnológico, las tendencias sociales y artísticas, y las experiencias colectivas que vivimos. Los acontecimientos globales a gran escala, como las migraciones transatlánticas del siglo XIX, el impacto de la tuberculosis en el diseño y, más recientemente, los efectos de la última gran crisis sanitaria mundial (COVID-19), han desempeñado un papel importante en la configuración de la evolución de la arquitectura.
En el contexto de la crisis climática, el papel de la arquitectura y el urbanismo ha sido ampliamente debatido, ya que representa uno de los mayores desafíos de este siglo. Es innegable que si bien hay esfuerzos activos a través de políticas e innovación para evitar llegar a un punto de no retorno, la arquitectura ya se está adaptando a los cambios y condiciones extremas que provoca. Más que pensar en un escenario de futuro lejano o distópico, los paulatinos cambios en las condiciones climáticas han sido motores para modificar, a través de operaciones arquitectónicas, cómo concebimos los edificios contemporáneos.
https://www.archdaily.mx/mx/1015557/introspeccion-elevacion-y-encubrimiento-operaciones-arquitectonicas-para-climas-adversosEnrique Tovar
Imagen creada mediante inteligencia artificial bajo la instrucción: Una ilustración emotiva y detallada de la textura de varios tipos de aislamiento arquitectónico. Imagen a través de DALL.E 2.
Aunque más relacionada con aspectos evolutivos que con la arquitectura en sí misma, la fragilidad física inherente de los seres humanos ha requerido, desde tiempos prehistóricos, que protejamos nuestros cuerpos y nuestras edificaciones de los elementos externos. Como ejemplo, a partir de las chozas primitivas utilizadas en las primeras formas de arquitectura doméstica, se empleaban pieles como cubierta exterior para restringir el flujo de aire y, en consecuencia, regular el ambiente interior.
Posteriormente, hemos observado una evolución que muestra claramente avances en técnicas de aislamiento, pasando de materiales vernáculos como el adobe a un aumento en el grosor de las paredes utilizando piedra o ladrillo, llegando finalmente a las paredes de cavidad desarrolladas en el siglo XIX, que dejaban una pequeña cámara de aire entre una cara exterior y una cara interior de la pared. Su posterior popularización llevó a la introducción de aislamiento entre ambas caras, un sistema ampliamente reconocido y utilizado hoy en día, y que ha sentado las bases para futuros desarrollos en este campo.
https://www.archdaily.mx/mx/1010626/la-evolucion-de-los-materiales-aislantes-en-la-arquitecturaEnrique Tovar
Islas de los Uros en el lago Titicaca. Image Cortesía de Leyda Aza Medina
La importancia de la arquitectura orientada hacia la sostenibilidad, lleva a los arquitectos a explorar nuevas alternativas de materiales de construcción sostenibles que se puedan implementar en las nuevas edificaciones. La investigación “La totora como material de aislamiento térmico: propiedades y potencialidades” fue publicada por la arquitecta Leyda Aza Medina como tesis de maestría en el 2016 y ganó el premio de prácticas académicas ADUS 2021. El estudio da una alternativa sustentable, utilizando como base el recurso renovable de la totora para el uso de aislantes térmicos en edificaciones presentes en el altiplano peruano.
Al diseñar la envolvente de nuestros proyectos, debemos poner especial cuidado en cada uno de los elementos que la componen, ya que cada una de estas capas presenta cualidades específicas que van a ser determinantes en el comportamiento térmico de nuestro edificio en su conjunto. ¿Cómo determinar este comportamiento?
Si dividimos 1 m2 de nuestra envolvente por la diferencia de temperatura entre sus caras, obtendremos un valor que corresponde a la transmitancia térmica, también llamado Valor U. Este valor nos permite conocer su nivel de aislación térmica en relación al porcentaje de energía que lo atraviesa; si el número resultante es bajo tendremos una superficie bien aislada y, por el contrario, un número alto nos alerta de una superficie deficiente termicamente.
EIFS* (Exterior Insulation Finish Systems) es un sistema de aislación de fachadas para muros y losas ventiladas que funciona a través de la superposición de 5 pieles: fijación, capa aislante, capa impermeabilizante –abierta a la difusión del vapor y resistente al impacto–, y capa exterior de terminación.
¿Cómo funcionan y se instalan estos componentes? ¿es un sistema para obras nuevas o puede incorporarse en edificios existentes? ¿cómo diseñar correctamente un EIFS para mi proyecto de arquitectura? Encuentra estas y otras respuestas, a continuación.
Con el objetivo de impulsar formas más eficientes de aislar y proteger las envolventes de los edificios, el equipo chileno de Rootman ha desarrollado Thermoroot; un aislante biodegradable y 100% natural fabricado en base a raíces sin modificaciones genéticas ni aditivos químicos. Estas raíces conforman un Colchón Radicular (CR) que además de aislar térmica y acústicamente los muros, suelos y techos del edificio, entrega una altísima resistencia al fuego.
Anteriormente les presentamos el sistema de paneles KPD, un antiguo sistema constructivo de origen soviético que fue capaz de esparcirse alrededor del mundo gracias a la rapidez de su montaje y a sus amplias cualidades estructurales. Hoy revisamos un sistema similar en cuanto a comportamiento estructural y a su propagación a lo largo del planeta, pero de orígenes completamente distintos.
El sistema norteamericano de paneles COVINTEC es una solución que no sólo se caracteriza por su alta eficiencia y seguridad durante su proceso constructivo, sino por su capacidad de producir significativos ahorros en los tiempos de ejecución y montaje.