
El trabajo ya no tiene un solo lugar. Se mueve. Cambia. Se adapta. Hoy puede empezar en una oficina, continuar en una cabina acústica, pasar por un espacio compartido y terminar en casa. En esta transición, la laptop se ha convertido en un elemento constante. A medida que el trabajo se vuelve más móvil, también cambian las necesidades del espacio.



