
El día de ayer falleció a los 56 años una de las figuras más influyentes de la computación, el diseño, y de alguna manera de la arquitectura.

Durante los 70s y 80s Steve Jobs jugó un rol fundamental en la computación personal como el fundador de Apple, llevando la tecnología a las masas. No entraré en muchos detalles en este punto, creo que este aviso publicado en el Wall Street Journal en 1981 lo explica: “Poner el real poder de la computación en las manos de las personas ya está mejorando la manera en que la gente trabaja, piensa, aprende se comunica y pasa su tiempo libre”. Me enteré de su muerte a través de un iPhone, y escribí esto desde un iPad. Ninguno de estos dispositivos corresponde a lo que concebimos como “computadores”, y ambos conectados de manera transparente y constante a Internet.
