
La propuesta sencillamente trata de insertarse en la Murcia presente en pleno diálogo con la Murcia pasada y futura, tratando de aprender a habitar el lugar propuesto. Se propone una infraestructura que permite crear las condiciones básicas de un intercambio, un marco con el suficiente grado de flexibilidad y de agitación, simultáneamente, para promover la participación arqueológica, ciudadana e institucional.
Una estructura estructurante con la necesidad de revalorizar el yacimiento arqueológico, principalmente mediante la máxima elevación de la cubierta, ya que dichos restos se encuentran a apenas 3-4 metros aproximadamente por debajo de la rasante actual, pero manteniendo la plaza-parque, utilizando la cubierta del yacimiento como suelo de dicha plaza. Dicha cubierta, suavemente ondulada, cubre el recinto arqueológico permitiendo diversos y amplios puntos de vista pero al mismo tiempo permite un acceso natural a la plaza y no distorsiona la imponente presencia del palacio y la iglesia de San Esteban. La cubierta recoge el programa propuesto aprovechando el canto de la misma, necesaria para evitar apoyos estructurales indeseados, siendo, horizontal, el plano en las áreas del programa.









