
El contexto en una obra suele entenderse muchas veces como su entorno o lugar circundante, y que está definido en general por factores físicos. Este contexto puede estar condicionado por un paisaje, topografía, clima, suelo o en situaciones urbanas por los vecinos, edificaciones u otros elementos.
Qué pasa sin embargo con el contexto cultural, aquellos factores o condiciones que han sido definidos por otros anteriores a nosotros, y que nos han heredado un modo de hacer las cosas o en otros casos, ciertas preexistencias. Al proponer un nuevo proyecto no debería ser este un elemento fundamental a respetar.
