
Un fenómeno que se ve con mayor recurrencia en la arquitectura, es una cierta tendencia hacia la homogeneización de las formas y recursos constructivos o materiales, de manera que el contexto físico, social o cultural en el que se insertan los proyectos tiene cada vez menos importancia.
El exceso de conectividad ha hecho de que las distancias culturales tiendan a desaparecer, y con ello los aspectos propios y característicos de cada cultura o contexto, tienden también a diluirse, dando lugar una cierta globalización y homogeneización de la arquitectura.
