
Escribo mis impresiones después de haber participado el día de ayer del catastro de edificaciones afectadas, coordinado por un grupo de arquitectura de la Universidad Católica por encargo del MINVU al Colegio de Arquitectos y a las Escuelas – una rápida red de coordinación de voluntades, que en sólo 3 días ha logrado movilizar a cientos de estudiantes y profesionales, arquitectos, ingenieros y constructores. Como dice su coordinador general del grupo de la PUC Nicolás Valenzuela en el llamado a través de Plataforma Urbana: “El trabajo que realizaremos está coordinado con los Colegios de Arquitectos y de Ingenieros, puesto que el MINVU realizará los catastros a través de estos gremios. Instituciones que están coordinadas con nosotros son la FEUC, la FECH y la FEUSACH, la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la Universidad Católica, Proyecto Tarapacá, el programa de Políticas Públicas UC, el programa de Aprendizaje y Servicio de la Dirección de Desarrollo Docente PUC, el MINEDUC, Un Techo para Chile y Educación 2020″.
A través de Plataforma Arquitectura quiero difundir la labor que se ha realizado, de manera que sirva para aunar experiencias y para compartir impresiones respecto del catastro. Esto, en vista de que he sabido de varias personas y grupos que están ayudando de manera particular, en sus respectivas comunas a lo largo de Chile, o arquitectos de Santiago que han partido a la VI, VII y VIII regiones, o incluso si necesitan revisar una casa por petición directa de conocidos y familiares. No pretendo dar instrucciones – para eso ya hay un procedimiento normalizado por el Colegio de Arquitectos – sino contar qué fue lo que nos encontramos ayer, y cómo abordamos el catastro.
