
Este prototipo de fachadas homeostáticas es un sistema innovador para el diseño de edificios verdes. Las líneas dispuestas como laberintos están formadas por un material flexible que se dobla como un músculo artificial, filtrando el calor solar a través de la variación de su forma. Esto no necesita ninguna programación o ajuste técnico.
El sistema regula el clima interior del edificio respondiendo automáticamente a las condiciones ambientales y tiene ventajas sobre otros sistemas debido a su bajo consumo de electricidad y su control localizado.
