
La aplicación de cielos rasos en la construcción ha evolucionado. Desde un simple elemento decorativo, se convirtió en el más sofisticado aislante termoacústico, y en un contenedor de sistemas de iluminación, acondicionamiento de aire, sonido, etc. Están presentes en todo tipo de tipologías arquitectónicas, ofreciendo alternativas diferenciadas para viviendas, comercios, industrias y sectores de esparcimiento. En estos últimos, se buscan soluciones técnicas y de diseño de una mayor tecnología, con materiales absorbentes de sonido, que retengan el calor en invierno y el frío en verano sin producir condensaciones, que no sean inflamables y que a su vez posean un aceptable aspecto estético decorativo.
Los componentes de cielo rasos comprenden desde paneles acústicos y baldosas a bandejas de metal a presión, yeso con refuerzo en fibra de vidrio, tableros, etc.

