
“Ir más allá de la Arquitectura” – la exploración de nuevos dominios y terrenos – a sido el lema de Volume desde sus inicios el 2005. Es hora del siguiente paso: ¿como llevar a la práctica este “ir más alla”? ¿Como materializar ese discurso, cuando parece ir contra todas las lógicas económicas e industriales? Volume presente la práctica NO SOLICITADA – poderosos generadores de ideas, planes de negocio sólidos y metodologías de diseño idealistas. Estas son las herramientas esenciales que permiten a los arquitectos reclamar su autonomía profesional.
Con este párrafo se introduce a una de las mejores ediciones de la revista Volume, que aborda el tema de la arquitectora no solicitada o auto encargo. El editor en jefe de la revista Volume, Arjen Oosterman, abre con su artículo “Una profesión aparte”, donde reflexiona sobre los cambios en el rol del arquitecto, partiendo con la post guerra y el movimiento moderno, quienes cambiaron al arquitecto artista por las utopías de la industrialización. Si bien durante la primera parte del siglo pasado esto permitió a los arquitectos abordar complejos temas de la sociedad de ese entonces desde la arquitectura, se volvió incapaz de responder a cambios en el cliente (estado-privado), el mercado, la producción, la construcción e incluso en el retorno económico, estancándose. Si bien siempre se necesitará quien diseñe dentro de una cierta estética, el rol del arquitecto va más allá que eso. Según palabras de Oosterman, que los arquitectos re definan su rol, pasando de ejecutores de encargos extremadamente competentes a emprendedores y productores. Y cierra con la siguiente frase: Arquitectura No Solicitada: ¿quién se atreve?.
Aparte de esta iluminadora editorial hay 2 secciones que me llamaron profundamente la atención, que describo a continuación, junto a un concurso en el que enviaremos esta edición de la revista Volume a un lector en cualquier lugar del mundo.
