Hoy en día, los estilos de vida son muy variados e individuales, poniendo constantemente a prueba los limites de la arquitectura convencional.
Los diseños estáticos y particulares, y sus escenarios de uso del espacio resultante, han demostrado ser muy poco flexibles. Una sala de estar puede ser una oficina temporal, y en otro momento puede servir como dormitorio improvisado.










































