
Fundada en 1541 por el conquistador español Pedro de Valdivia sobre asentamientos indígenas en el valle del río Mapocho, Santiago es la capital y ciudad más poblada de Chile. Esta urbe sudamericana está contenida por la Cordillera de los Andes por el este y la Cordillera de la Costa por el oeste, además de 26 cerros islas repartidos por la ciudad. Algunos de estos cerros islas han sido convertidos en parques urbanos, como el Santa Lucía y el San Cristóbal, mientras el Chena, Calán y Renca están en proceso de expansión.
Los casi tres siglos de dominación española en lo que actualmente es conocido como Chile definieron sobre el plano damero (o hipodámico) de Santiago una arquitectura criolla austera: viviendas de uno o dos pisos, muros de adobe, techos de teja y habitaciones en torno a corredores y patios interiores.
Tras el proceso de independencia de Chile iniciado en 1810, y gracias a la explotación del salitre, del cobre y del carbón a mediados de siglo, la república y su elite promovieron una arquitectura europeísta que reflejara las transformaciones económicas y culturales que vivía Chile. Esto incluyó el proyecto civilizador de Santiago impulsado por el intendente Benjamín Vicuña Mackenna entre 1872 y 1875.










































