

La igualdad de género aún no es una realidad en muchas prácticas sociales y profesionales. Esto lo vemos frente a la falta de reconocimiento, las imposiciones ocupacionales, las diferencias salariales, entre otras tantas injusticias. Este panorama concierne a las mujeres de todo el mundo, pero queda demostrado por las estadísticas como también sucede desde la arquitectura.
