Lorena Pérez sobre patrimonio arquitectónico en territorios aislados: "Si no se trabaja con las comunidades, no es sostenible"

Lorena Pérez sobre patrimonio arquitectónico en territorios aislados: "Si no se trabaja con las comunidades, no es sostenible"

Fundación ProCultura es una institución sin fines de lucro fundada en 2009, basada en la convicción de una organización enfocada en las personas, siendo la identidad, el patrimonio cultural y natural el eje para un desarrollo sostenible, el bienestar y la salud mental. Desde entonces, con un equipo multidisciplinario busca generar oportunidades de desarrollo en territorios aislados, fortaleciendo el tejido social y potenciando el bienestar de las comunidades.

Lorena Pérez, arquitecta de la Universidad Católica de Chile con Master en Preservación Histórica por la Columbia University y profesora del Magíster en Patrimonio Cultural UC, es la actual directora de arquitectura en la organización. En la siguiente entrevista, nos cuenta la forma de trabajar y las dificultades con las que se enfrentan a la hora de abordar el patrimonio y el arraigo en zonas retiradas.

© Miguel Delso
© Miguel Delso

Fabian Dejtiar (FD): ¿Cuáles son los principales desafíos al abordar el patrimonio y el arraigo en territorios aislados?

Lorena Pérez (LP): Hay dos aspectos que veo como mas desafiantes. El primero tiene que ver con la vulnerabilidad socioeconómica y cultural habituales en estas comunidades y el segundo con los mecanismos de protección actuales del patrimonio.

Respecto al primero, muchas de estas localidades presentan necesidades que pueden parecer tangenciales al patrimonio, pero que si no son resueltas, terminan poniendo en riesgo la preservación tanto de tradiciones como del patrimonio construido. Un ejemplo de esto son los poblados ubicados a lo largo de la ruta que une Balmaceda y Puerto Aysén, donde las modestas viviendas de madera, características de la colonización tardía de comienzos del siglo XX, no siempre cumplen con las expectativas de habitabilidad de sus ocupantes. Sumado a lo anterior, en estas localidades existen otros problemas como altas tasas de desempleo, problemas de salud mental, y migración de las nuevas generaciones quienes optan por viviendas nuevas, mas económicas de mantener. Si no se apoya a las comunidades a superar estas dificultades, la preservación de las antiguas casas no es sostenible ni relevante.

Interior de vivienda en la localidad de Balmaceda. Image © Miguel Delso
Interior de vivienda en la localidad de Balmaceda. Image © Miguel Delso

Respecto al segundo, la monumentalización no siempre es positiva. En los casos en donde estas comunidades cuentan con edificaciones de mayor escala -que comunmente son iglesias- la idea de invertir millones en la restauración de un solo inmueble resulta difícil de comprender. Están los casos de las iglesias de Huenchullami en el secano costero del Maule y de Caguach en Chiloé, ambas de un valor patrimonial indiscutible. Antiguamente, ambas iglesias eran mantenidas por la comunidad, con conocimientos traspasados de generación en generación. Al haber sido declaradas como monumentos, esta situación cambió y los requerimientos técnicos para su reparación se volvieron tan altos, que las comunidades quedaron relegadas a un segundo plano.

Iglesia de Caguach. Image © Lorena Pérez
Iglesia de Caguach. Image © Lorena Pérez

En el caso de Caguach, existe un fuerte resentimiento frente a esta situación. La iglesia, centro de la vida de la comunidad, ha sido desvinculada de la misma, convirtiéndola en algo lejano y ajeno. En el caso de Huenchullamí, dada la presencia de cementerio indígena y un conchal prehispánico, las obras de ingeniería propuestas para asegurar la habitabilidad del lugar resultaron tan complejas, que el valor de la intervención se incrementó a tal punto que resultó inviable. Es inevitable preguntarse si sería mejor invertir parte de esos recursos en hacer una nueva capilla y dejar que la antigua cumpla su ciclo vital. A veces, la mejor solución no es la dogmáticamente correcta, sino una que devenga de una comprensión de las necesidades y realidades del grupo de personas que le otorgan sentido a un elemento patrimonial.

Iglesia de Caguach interior. Image © Lorena Pérez
Iglesia de Caguach interior. Image © Lorena Pérez

FD: Entiendo que buscan potenciar la participación ciudadana, ¿Cómo trabajan con esto? ¿Qué les ha permitido?

LP: La participación comunitaria debería ser mas que un par de actividades donde se le hacen preguntas a la gente para obtener información e informales del proyecto. Se asume que las personas en territorios aislados o vulnerables no comprende el concepto de patrimonio ni está consciente del valor de su entorno. Así, se tiende a paternalizar las relaciones, vinculándose desde el “experto” al “sujeto de estudio” y esto se vuelve un problema al momento de relacionarse con una comunidad. Tal vez los habitantes de estos lugares no sepan la definición disciplinar de patrimonio e incluso pueden no reconocer el valor de un inmueble como lo entendería un profesional del área. Sin embargo, sí saben que su casa es importante porque hay un vínculo emocional, porque han vivido ahí toda su vida, porque su padre o abuelo la construyó. Así también, saben que una tradición u oficio es importante porque es lo que los ha definido siempre. Y, a fin de cuentas, esta forma de entender el patrimonio vale más que una definición.

Participacion en Caleu. Image © Lorena Pérez
Participacion en Caleu. Image © Lorena Pérez

Una participación comunitaria debe responder a una inserción profunda y respetuosa en el territorio, basada en una serie de acciones que conduzcan a iniciativas concretas. Esto debiese ser a lo largo de varios años, empoderando a la comunidad para que los habitantes puedan continuar desarrollando dichas iniciativas por sus propios medios y autogestionando otras desde sus propias capacidades. Más que cumplir con metas específicas de un proyecto singular, proponemos un modelo más integral, donde se busca potenciar el motor interno que existe en cada comunidad y que a veces solo necesita algunas pocas herramientas para fortalecerse.

Participacion en Caleu. Image © Lorena Pérez
Participacion en Caleu. Image © Lorena Pérez

Por ejemplo, en la fundación se esta trabajando en el Proyecto Pro-Morchella, una iniciativa de tres años que busca fortalecer la organización comunitaria de Llanada Grande. Con esto se busca que, además de permitir una mejor comercialización de la morchella (hongo que crece de forma silvestre), se pueda implementar un sistema socio-productivo que fortalezca el desarrollo en ámbitos sociales, económicos, culturales y ambientales. La primera parte del plan de desarrollo -que permitió conformar la cooperativa- tomó 1 año y el proyecto de fortalecimiento sigue en curso. Esto es lo que se entiende como participación comunitaria, un trabajo con la comunidad y para la comunidad, mas que una actividad puntual limitada en el tiempo.

Participacion Comunitaria en Montenegro TilTil. Image © Lorena Pérez
Participacion Comunitaria en Montenegro TilTil. Image © Lorena Pérez

FD: ¿Qué recomiendas a la hora de realizar un diagnóstico patrimonial?

LP: Un diagnóstico patrimonial tiene como objetivo reconocer los valores, atributos y elementos patrimoniales de un territorio, relevándolos desde las comunidades. Es cierto que además de esta visión se necesita hacer una investigación documental y levantamiento de datos cuantitativos. Pero, sin los habitantes que le entregan el carácter a cada paisaje, estos son solo antecedentes, sin validación ni sentido de realidad.

Si bien mediante esta herramienta se busca contribuir a la construcción de un relato que permita entender la configuración de un territorio y los aspectos significativos de la identidad de un lugar, creemos que debiera, además, orientar en la búsqueda de soluciones integrales para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. En otras palabras, es recomendable que las conclusiones de un diagnóstico incorporen una cartera de proyectos de desarrollo sostenible.

Por ejemplo, en el diagnóstico patrimonial que realizamos junto a la comunidad de Til Til, el tema del antiguo ferrocarril y sus estaciones como punto de encuentro se manifestó con fuerza como un elemento que los definió en su niñez y al que miraban con añoranza. En base a ello, se propusieron varios proyectos para la puesta en valor de los vestigios del ferrocarril mediante, entre otras cosas, la activación de puntos de venta de productos locales. Esto coincidió además con el anuncio de la reactivación de la ruta con el proyecto de Metrotren Santiago Batuco.

Sin el interés de la comunidad, dicha propuesta quedaría como una acción meramente funcional. Pero mediante los proyectos propuestos, las estaciones pueden convertirse en lugares que recuperen ciertas tradiciones perdidas y permitan a la comunidad reidentificarse con estos espacios.

Vestigios Estacion Montenegro en Til Til. Image © Jacinta Fernández
Vestigios Estacion Montenegro en Til Til. Image © Jacinta Fernández

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Sobre este autor/a
Cita: Fabian Dejtiar. "Lorena Pérez sobre patrimonio arquitectónico en territorios aislados: "Si no se trabaja con las comunidades, no es sostenible"" 22 ago 2020. ArchDaily México. Accedido el . <https://www.archdaily.mx/mx/945981/lorena-perez-sobre-patrimonio-arquitectonico-en-territorios-aislados-si-no-se-trabaja-con-las-comunidades-no-es-sostenible> ISSN 0719-8914

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