
Los valles chilenos y su desarrollo en torno a la vinicultura son un patrimonio cultural que hoy carece de identidad según nombra Pablo Lacoste, historiador que encabeza la iniciativa por poner en valor la dimensión patrimonial de los viñedos de Chile y convertirlos en Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Estudios realizados en 1999 por expertos internacionales, declaran que las condiciones de suelo y clima en el país son perfectas para tener vinos de cualidades extraordinarias, los cuales fueron retomados en 2021 por Gonzalo Rojas y publicado por la Revista Iberoamericana de Viticultura, Agroindustria y Ruralidad (RIVAR), bajo esa consigna se realizó el primer llamado a convertir los viñedos en patrimonio de la humanidad, con el fin de posicionar al territorio y sus productos en el más alto estándar y por ende resignificar las tradiciones y técnicas que llevan aproximadamente 500 años de desarrollo en el país.










