
Originario de la antigua India y transmitido verbalmente a través de los siglos, el yoga se ha convertido en una práctica popular y extendida que involucra al cuerpo y al espíritu en una búsqueda por alcanzar la quietud de la mente y una clara autoconciencia. Existen varias escuelas de yoga que reflejan diferentes orígenes y tipos de prácticas pero, sin embargo, todas requieren de una combinación del movimiento físico con la conciencia mental y espiritual. Los beneficios para la salud física y mental que puede generar una práctica regular, a pesar de los tiempos turbulentos o difíciles que se vivan, fueron reconocidos por las Naciones Unidas el 21 de junio de 2022, Día del Yoga, bajo el tema Yoga para la Humanidad.
Tal liberación y búsqueda de equilibrio entre el caos y diversos factores estresantes requiere de un entorno que permita a los sentidos desconectarse de las distracciones y centrarse, de esta manera, solamente en uno mismo. Para facilitar la inmersión en la práctica, resulta útil tener en cuenta un diseño espacial que proporcione un espacio simple, seguro y aislado. Otras variables de diseño a considerar incluyen promover un flujo de aire suave y regulado con temperaturas controlables e iluminación del mismo carácter. A su vez, el estado de ánimo que puede generar el espacio se puede dirigir mediante el uso de colores claros o materiales naturales cálidos, como la madera. Incluso algunos espacios sugieren un juego de reflejos de luz con espejos o brindan mayor privacidad a través del uso de telas transparentes y cortinas.















