
Las edificaciones guardan historias, pero quien las relata, es aquel que las construyó. Mañungo, carpintero chilote, nos narra a través de sus cuadernos la historia cultural, identitaria y arquitectónica de 12 localidades rurales del archipiélago de Chiloé. Mediante un trabajo de estudio etnográfico, se da a conocer los atributos y cualidades de las iglesias pertenecientes a estos territorios y su vinculación con la vida de sus habitantes.
La investigación titulada: “La grandeza de doce pequeñas iglesias en el Chiloé rural. Próxima peregrinación a la UNESCO”, realizada por los arquitectos Constantino Mawromatis, Antonio Sahady y Carlos Hevia, fue el resultado de un trabajo en el marco del Fondart Nacional de Arquitectura en la línea de investigación. Este devela el valor patrimonial que poseen una docena de templos correspondientes a la escuela chilota de arquitectura religiosa en madera, en conjunto con el oficio de la carpintería tradicional, los ritos religiosos, el sentido de comunidad y el arraigo a la tierra.







