
En un lapso de 36 horas entre el 24 y el 25 de junio, cuatro terremotos significativos sacudieron tres regiones distintas del mundo. Un sismo de magnitud 7.2 sacudió la costa noreste de Japón, un evento de magnitud 5.6 se registró en el norte de California y dos grandes terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 ocurrieron con solo 39 segundos de diferencia en la costa norte de Venezuela. Aunque la proximidad temporal de los eventos desató especulaciones en internet, los/las sismólogos/as confirmaron que no estaban relacionados, ya que ocurrieron de manera independiente en diferentes límites de placas tectónicas.








