Dübendorf, Suiza, es algo así como un terreno sagrado para los tecnólogos arquitectónicos. Ahí, en el campus académico compartido de los Laboratorios Federales Suizos de Ciencia y Tecnología de Materiales y el Instituto Federal Suizo de Ciencia y Tecnología Acuáticas, la universidad pública ETH Zurich ha llevado a cabo casi una década de experimentación de ingeniería y construcción en el edificio de investigación NEST en constante evolución. En agosto, ETH Zürich presentó su última ampliación del edificio, HiLo (abreviatura de alto rendimiento y bajas emisiones) — una adición modular de dos pisos a la estructura camaleónica que aprovecha los principios de construcción medieval y los métodos digitales contemporáneos para elevar el nivel de aplicaciones de concreto más sostenibles.
La crisis climática ha sido uno de los principales problemas de 2021, tanto en el discurso político como en el ámbito de la arquitectura, acompañado de un nuevo reconocimiento de la gravedad del problema. Durante el año pasado, el informe del IPCC ha revelado las graves consecuencias de la falta de acción paliativa, mientras que la COP26 y la cumbre del G7 resultaron en compromisos insuficientes con medidas inmediatas y tangibles. El sector de la construcción, responsable de un impresionante 39% de los gases de efecto invernadero emitidos, puede contribuir de manera significativa a frenar el cambio climático. Las siguientes son las medidas de descarbonización de 2021 que afectan a esta industria.
Con el objetivo de generar un impacto significativo en el consumo responsable y sostenible de recursos y energía en la industria de la construcción, ETH Zürich en colaboración con FenX AG está utilizando la impresión 3D de espuma (F3DP) para fabricar encofrados geométricamente complejos, permitiendo la construcción de elementos especiales en hormigón.
Cactus Towers (Kaktustårnene), Copenhague. Image Cortesía de Sigfox España
El control de la resistencia y madurez del hormigón en proyectos de gran escala tradicionalmente se ha registrado y medido manualmente. Hoy en día, existen nuevas tecnologías que permiten fundir sensores directamente dentro del hormigón, los cuales, conectados a un transmisor, permiten conocer sus distintas temperaturas de forma continua, enviando los datos de forma inalámbrica a la plataforma en la nube. Luego, el software calcula automáticamente la madurez y la resistencia en función de los datos históricos y así se puede seguir la mezcla de hormigón y el proceso de desarrollo de la resistencia desde cualquier dispositivo y en tiempo real.
Estos sensores, basados en la tecnología 0G de Sigfox, uno de los principales operadores IoT (Internet of Things) a nivel global, han permitido la construcción de uno de los proyectos arquitectónicos más innovadores de Europa, las Cactus Towers (Kaktustårnene) de Copenhague, ayudando a saber cuándo retirar exactamente el encofrado para generar su característica fachada.
En la medida que el 2021 llega a su fin, miramos hacia atrás y vemos cómo este año introdujo nuevas normalidades y también planteó nuevas preguntas sobre cómo podría ser el futuro del entorno construido. En retrospectiva, lo cierto es que no ha cambiado mucho el lugar donde la gente pasa la mayor parte de su tiempo. Tras los constantes cambios en las restricciones de transporte y la continuación de la pandemia, las personas reconocieron que la mayor parte de su tiempo lo pasarían en interiores, por lo que decidieron adaptar sus espacios de vida y trabajo en consecuencia.
Estos cambios bruscos en el estilo de vida obligaron a las personas a tomar conciencia de que el espacio que habitan tiene una gran influencia en su bienestar físico y mental, por lo que comenzaron a optar por características que promueven la sensibilidad, la calma, el optimismo y la alegría, emociones que contrarrestan los eventos incongruentes y problemáticos que tienen lugar en el mundo exterior y ofrecen una sensación implícita de escapismo.
Una obra maestra equivale a la obra más notable en la carrera de un artista, evidenciando lo más importante de su técnica y sus ideales. La Mona Lisa de Leonardo da Vinci; la Piedad de Miguel Ángel; Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band de Los Beatles. Hay muchos ejemplos, aunque no siempre son unánimes. Sin embargo, ¿qué pasa si una obra maestra fue iniciada por otra persona, el autor no vivió para ver su finalización y casi toda su documentación fue destruida? El arquitecto catalán Antoni Gaudí y su célebre Templo Expiatorio de la Sagrada Familia son ejemplos de todo esto. Desde una construcción de piedra altamente trabajada hasta las más modernas técnicas de impresión 3D y hormigón de alta resistencia, el proyecto incorporó y sigue incorporando numerosas tecnologías durante su construcción.
Antiguamente, se conocía como “ciclópea” a una técnica constructiva basada en la utilización de bloques de piedra de grandes dimensiones que, superpuestos y vinculados entre sí, sin ningún tipo de argamasa o mortero, permitían materializar diversas estructuras. Las civilizaciones a las que se les atribuye la utilización de esta técnica son muy diversas. La misma ha sido aplicada con distintas funciones que van desde la construcción de murallas defensivas, talayots, navetas, nuragas, templos, tumbas y límites de castros. En general, suele asociarse con este tipo de género a cualquier construcción antigua que utilice elementos pétreos de gran tamaño, cuyo aparejo sea más o menos poligonal.
"Si la industria del cemento fuera un país, sería el tercer mayor emisor de dióxido de carbono del mundo, con cerca de 2.800 millones de toneladas, siendo solo superado por China y Estados Unidos". Esta declaración llama la atención dentro del reportaje de Lucy Rodgers para la BBC sobre la huella ecológica del hormigón. Con más de 4 mil millones de toneladas producidas cada año, el cemento representa alrededor del 8% de las emisiones globales de CO2 y es un elemento clave en la producción del hormigón, el producto más fabricado en el mundo. Para hacerse una idea, se produce aproximadamente media tonelada de cemento por persona en el mundo cada año, suficiente para construir 11.000 edificios similares al Empire State. Con estas impresionantes cifras, ¿existe alguna forma de reducir este impacto?
Al desarrollar un proyecto arquitectónico, independientemente de su escala o programa, los arquitectos deben tomar una serie de decisiones en relación al proceso constructivo a adoptar. En esta elección influyen diversos aspectos que deben ser tenidos en cuenta para buscar la solución más óptima. Desde cuestiones estructurales, aspectos económicos, relacionados a la mano de obra disponible, cuestiones estéticas, entre otros.
Debido a que es muy frecuente que surjan dudas y preguntas en el desarrollo de proyectos en cuanto a la elección de los sistemas constructivos, elaboramos una guía práctica sobre los principales tipos de losas de hormigón tanto moldeadas in situ como prefabricadas que el proyectista debe conocer, junto con las ventajas y desventajas de cada una de ellas.
Para conocer más al respecto, continúe leyendo este artículo:
En 1968, la pequeña ciudad de Gibellina en Sicilia fue arrasada por el terremoto de Belice, un sismo de magnitud 5.5 que mató a cientos y dejó a 100.000 personas sin hogar. Los planificadores no pudieron reconstruir Gibellina en su sitio original, por lo que la nueva ciudad, Gibellina Nuova, se construyó a 11 kilómetros de distancia. Anticipándose al diseño y construcción de Gibellina Nuova, y tras la tragedia del terremoto de Belice, el alcalde de Gibellina convocó a varios artistas para que presentaran propuestas de proyectos para decorar la nueva ciudad. Uno de los artistas fue el prolífico pintor y escultor italiano "polimaterialista" Alberto Burri (1915-1995).
https://www.archdaily.mx/mx/958182/la-psicogeografia-de-cretto-di-burriLilly Cao
Bridge House / BIO-architects. Image Cortesia de Ivan Ovchinnikov
Metafóricamente, construir puentes equivale a crear nuevas oportunidades, conexiones y caminos. Los primeros puentes posiblemente surgieron de forma natural con la caída de troncos sobre ríos o depresiones naturales, y el ser humano ha estado construyendo estructuras rudimentarias para superar obstáculos desde la prehistoria. Los avances tecnológicos han hecho posible la construcción de puentes impresionantes y esculturales, que juegan un papel clave en la conectividad. Ya que habitualmente necesitan superar grandes vanos, con pocas posibilidades de soporte, estructurarlos no es una tarea tan sencilla. Sin embargo, ¿qué pasa cuándo, más que una conexión entre dos puntos, el puente es también un edificio con un programa complejo? ¿Cómo se puede estructurar?
Uno de los factores más importantes cuando se diseña es el clima específico del sitio, esto puede representar una dificultad cuando se trata de climas extremos y es necesario utilizar materiales aislantes que se adapten a las condiciones cambiantes. Sin embargo, cuando se habla de México y sus climas privilegiados, esto se vuelve a favor de los arquitectos permitiendo crear microclimas y espacios que se difuminan en la transición de lo que resulta ser adentro y afuera.
El brutalismo es una corriente arquitectónica que surgió en Europa en la década de 1960 y se convirtió en uno de los estilos más controversiales y populares en todo el mundo por diversos aspectos, uno de ellos el empleo de concreto aparente y en general, sus ideales enfocados en dar servicio al público mediante obras de gran magnitud. También se convirtió en una nueva forma de expresar las posturas políticas del momento a través de espacios públicos funcionales.
El hormigón se posiciona como uno de los mayores emisores de CO2 entre los materiales destinados a la construcción. Por este motivo, en los últimos años se ha ubicado en el centro de atención y muchos arquitectos han innovado y experimentado con este sistema para tratar de optimizar su rendimiento, exprimir sus ventajas técnicas y solventar sus desventajas ambientales. Estas exploraciones constructivas aprovechan cuestiones como la inercia térmica del material -que con un correcto espesor habilita la materialización de edificaciones energéticamente eficientes-, explotan las ventajas asociadas a la durabilidad -permitiendo un buen envejecimiento con un mantenimiento nulo incluso en climas agresivos de alta humedad y salinidad-, consideran sus posibilidades técnicas para, por ejemplo, generar grandes luces y crear ambientes luminosos y con buena ventilación natural; y estudian otras cuestiones como la posibilidad de reutilizar los encofrados o disminuir los costes minimizando los elementos e industrializando los procesos.
¿Cómo incorpora BIM los materiales como el Hormigón?
BIM, sigla de Building Information Modeling, propone utilizar modelos en 3 dimensiones con información para crear el entorno construido y a partir de esto extraer información necesaria para la documentación y construcción de proyectos de Arquitectura. Esto se logra a través del modelado de diversos componentes, como puertas, ventanas, pilares y muros, los cuales, al sumarlos, proponen un proyecto de arquitectura. Los materiales, sin embargo, no son componentes 3D en BIM, sino que forman parte de la composición de dichos componentes. En este artículo revisaremos cómo se comportan los Materiales en BIM tomando como ejemplo los productos que nos ofrece Melón Hormigones.
Cualquier componente 3D realizado en Revit puede poseer un parámetro de Materiales. Ya sea configurado en el proyecto o en la familia a utilizar, este material posee una serie de configuraciones, predeterminadas, personalizables y modificables, con el fin de otorgar información técnica, gráfica y comportamientos físicos al componente 3D propuesto.
Cada vez es más frecuente que el hormigón abandone su papel de material estructural -únicamente vinculado a la materialización de estructuras arquitectónicas- y comience a ser utilizado para dar forma a los diversos elementos que se encuentran integrados en los edificios, tal como sucede con el mobiliario. Recientemente hemos publicado un artículo que recopila diversos proyectos con cocinas que utilizan encimeras de hormigón, evidenciando la versatilidad de este material. En base a ello, presentamos en este artículo una serie de proyectos que aprovechan esta misma materialidad para crear bancos sorprendentes.
Ofreciendo un alto grado de libertad formal y gracias a sus atractivas capacidades plásticas, el hormigón se posiciona como uno de los materiales más elegidos a lo largo de todo el mundo en el campo de la arquitectura. Particularmente en Argentina, su durabilidad, maleabilidad y resistencia al clima ha fomentado una amplia aceptación de su uso, definiéndose como uno de los recursos constructivos más elegidos a la hora de diseñar y materializar un proyecto -desde museos, hoteles, hospitales y otros edificios de gran escala, hasta pequeñas casas y pabellones-