
-
Arquitectos: Fuinneamh Workshop Architects
- Área: 40 m²
- Año: 2024



¿Cómo poder transportarnos a ambientes naturales cuando nos encontramos en situaciones totalmente urbanas? La materialidad de los espacios es uno de los factores que determinan la atmósfera que habitamos. En estos casos, el uso de materiales naturales en la arquitectura interior puede contribuir a evocar la naturaleza en nuestros espacios cotidianos. En este artículo, analizaremos específicamente el efecto que tiene el corcho como recurso especial en el diseño de espacios interiores. El corcho es la corteza de la especie arbórea denominada alcornoque. Al extraerlo del árbol, se transforma en un producto útil en bruto o para ser elaborado y aplicado en diferentes tipos de usos.

Estamos tan atrapados en crear algo nuevo que a menudo nos olvidamos de lo que ocurre al final del ciclo de vida de un edificio: la desafortunada e inevitable demolición. Es posible que deseemos que nuestros edificios sean atemporales y vivan para siempre, pero la dura realidad es que no es así, entonces, ¿a dónde va a parar todo el desperdicio generado?
La mayoría de los residuos no reciclables terminan en los vertederos, terrenos que se han convertido en un recurso cada vez más escaso por lo que debemos encontrar una solución alternativa. Cada año, sólo en el Reino Unido, se crean entre 70-105 millones de toneladas de desechos a partir de la demolición de edificios, y solo el 20% de eso -según un estudio de la Universidad de Cardiff- es biodegradable. Con un diseño inteligente y una mejor conciencia de los materiales biodegradables disponibles en la construcción, nos corresponde a nosotros como arquitectos tomar las decisiones correctas que aborden la totalidad de la vida de un edificio.

Desconocido para muchos, el corcho es algo así como un caballo oscuro en lo que respecta al medio ambiente: un modelo de industria sostenible y material de construcción. Por su propia naturaleza, el corcho es reciclable y renovable, ya que es el único árbol que regenera su corteza, mientras que la cosecha de esa corteza no hace daño al árbol.
El Corcho ha estado infiltrándose en nuestros edificios durante muchos años; debido a sus propiedades resistentes, se puede encontrar, por ejemplo, en el suelo de tablero de ajedrez de la Biblioteca del Congreso. Incluso la NASA ha sido prudente con el peso liviano y la capacidad de aislamiento del corcho, usándolo como aislante para sus transbordadores espaciales.

© Mathias Nero Boet, que significa Nido en sueco, es un piso, diseñado por Note Design Studio que se inspira en los nidos de pájaros que se instalan entre los árboles. Elevado, protegido, cargado por un árbol fuerte, podemos encontrar la forma suave y redondeada de los nidos.