La arquitectura de emergencia en Latinoamérica es un concepto que se le atribuye a aquellos espacios que funcionan como un refugio temporal frente a circunstancias adversas, tales como terremotos, inundaciones, procesos migratorios, etc. Distintos países como México, Chile, Colombia, Ecuador, Uruguay y Panamá han sufrido acontecimientos que requirieron la redefinición de las viviendas de emergencia según las necesidades específicas de cada país.
En la década de 1920 se terminaba el barrio de viviendas para empleados industriales Cité Frugès en Pessac, Francia. Uno de los actuales 17 sitios de Le Corbusier catalogado como patrimonio de la UNESCO.
La arquitectura, como cualquier otra profesión, necesita herramientas específicas para suceder. Mientras el poeta usa la pluma y el carpintero usa la sierra, el arquitecto también usa algunos instrumentos para traducir sus diseños en muros, pisos y techos. La complejidad de la arquitectura, sin embargo, requiere más que una pluma y una sierra de mano, mucho más que una regla y un tablero de dibujo; se requiere actividad colectiva y múltiples etapas, hasta que se haga la arquitectura real, la concreta, y para esto, hay pasos que deben seguirse y, para cada uno, existen diferentes herramientas.
En arquitectura no hay nadie que no haya fallado. En otras palabras, no hay arquitecto que haya logrado, cada vez, transformar ideas en espacios concretos y construidos. De hecho, este tipo de "fracaso" es muy común en la profesión; el largo e intrincado proceso necesario para llevar una idea a lo concreto significa que la mayoría de nuestros proyectos quedan solo como proyecto. Por lo tanto, dedicamos mucho tiempo a las representaciones, o presentaciones, ya que no sabemos cuando nuestro proyecto se presentará de nuevo.
Bulla es una oficina argentina de diseño del paisaje, planificación urbana y territorial que se ha dedicado durante más de una década a "insertar una agenda de paisaje en la escena pública e intelectual". Por este motivo, realizamos una entrevista a Ignacio Fleurquin, socio fundador, para indagar sobre cómo fueron sus inicios, sus propósitos, sus formas de trabajar, reflexionar, explorar, y su visión sobre el futuro del paisajismo en Argentina.
Las inundaciones son un problema importante para los edificios en todo el mundo, afectando incluso a obras magistrales como la Casa Farnsworth, que ha enfrentado problemas con el agua más de una vez. En particular, un tercio de todo el territorio continental de los Estados Unidos está en riesgo de inundarse esta primavera, especialmente las llanuras del norte, el medio oeste superior y el sur profundo. En abril pasado, inundaciones mortales diezmaron partes de Mozambique, Malawi, Zimbabwe e Irán, resultando en una estimación baja de 1.000 muertes, mientras que decenas de miles de personas fueron desplazadas. Si bien la arquitectura no puede resolver o proteger totalmente a los seres humanos de las inundaciones más severas, es posible, y necesario, tomar una serie de medidas de protección que podrían mitigar el daño y, en consecuencia, salvar vidas.
Con sus farallones y acantilados, las costas rocosas de Perú componen un peculiar paisaje de superficies que se transforman intermitentemente ante la erosión de los mares y los vientos. En estos terrenos heterogéneos y de gran pendiente, realizar una arquitectura integrada al contexto no es una tarea fácil. Desde volúmenes que se incrustan en las laderas hasta casas que incorporan las formaciones minerales en sus espacios interiores, los proyectos que abordan este desafío nos permiten reflexionar acerca de cómo es posible establecer una relación con el entorno natural, diluyendo o tensionando los límites entre arquitectura y paisaje.
El ambiente que habitamos nos influye directamente. Cuando pensamos en los niños y niñas, este entorno debe ser especialmente seguro, accesible y, al mismo tiempo, estimulante, para que puedan moverse y desarrollarse libremente sin poner en peligro su integridad física. Ya hablamos en otra oportunidad sobre cómo crear juegos infantiles en espacios interiores, y hoy, decidimos reunir una serie de ejemplos que utilizan la calidez y versatilidad de la madera para crear interiores interactivos, creativos y divertidos para la infancia.
El vuelo de un pájaro, una lluvia de verano, la modificación del nivel del mar, los relámpagos en una tormenta o una sequía prolongada son algunos fenómenos naturales que, si bien ocurren con frecuencia, pasan relativamente desapercibidos. Sin embargo, algunos otros son capaces de llaman significativamente nuestra atención, como puede ser la erupción de un volcán, un terremoto, la aparición de un nuevo virus o una gran inundación. Aun así, si los mismos se producen en una región deshabitada y no causan daños materiales considerables, siguen siendo sólo fenómenos naturales. En cambio, si se producen en lugares del planeta donde habitan muchas personas y como consecuencia producen muertes, lesiones, interrupciones en las actividades productivas, grandes pérdidas financieras y la necesidad de desplazamiento de la población, entonces se consideran desastres naturales.
https://www.archdaily.mx/mx/939920/el-impasse-de-la-arquitectura-disenada-para-personas-afectadas-por-desastresJoão Carlos Souza
Si bien los espacios públicos de todo el mundo están tratando de innovar e implementar medidas de seguridad para abrir durante la pandemia de coronavirus, Domino Park ha introducido una serie de círculos pintados para el distanciamiento social. Esta intervención estratégica de diseño urbano asegura que las personas "sigan los procedimientos de distanciamiento social adecuados recomendados por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y el gobierno".