
Interiors es una revista de arquitectura, publicada por Mehruss Jon Ahi y Armen Karaoghlanian. Interiors desarrolla una columna exclusiva para ArchDaily en la que analiza y diagrama películas en relación al espacio.
La edad de oro de la televisión ha dado paso a programas que van en contra del modelo tradicional de narrativa. A lo largo de cinco años, Breaking Bad logró transformar a su protagonista en antagonista, poniendo a su héroe/antihéroe en escenarios característicos. En este sentido, el uso del espacio y las locaciones en Breaking Bad, filmada en Albuquerque, es notable, desde el uso que hace de lugares reales que sirven de telón de fondo para el funcionamiento de distintos negocios (lavado de autos, Los Pollos Hermanos) hasta los sets construidos que se utilizan como las casas de los personajes (casa de Walter White, la casa de Jesse Pinkman).
En nuestro análisis, nos centramos en los tres espacios diferentes donde Walter White (Bryan Cranston) y Jesse Pinkman (Aaron Paul) preparan metanfetamina: la RV, el Superlab y los laboratorios improvisados de Albuquerque. Estos espacios, al igual que el mismo personaje Walter White, un profesor de química que utiliza la enseñanza para encubrir su nueva vida como gran gurú de las drogas, se disfrazan constantemente con su apariencia exterior, integrándose en su entorno.
