Trabajando en Brasil: Los Pros y Contras

En este artículo, publicado originalmente en AIArchitect, Sara Fernández Cendón habla de las oportunidades y retos para los arquitectos estadounidenses que están tomando ventaja del auge de desarrollo de infraestructura en Brasil, particularmente a raíz de la Copa Mundial de la FIFA 2014 y en la preparación para los Juegos Olímpicos de 2016.

Antes que Brasil fuera elegido para albergar la Copa Mundial de la FIFA 2014 y los Juegos Olímpicos de Verano en 2016, sólo tres países habían acogido ambos eventos simultaneamente. Las ofertas exitosas para cualquiera de los eventos suelen ser, en partes iguales, una prueba de que el país ya tiene todo lo necesario y una promesa de que va a hacer lo que sea necesario para que las cosas funcionen bien.

En el caso de Brasil, la parte "promesa" ha generado un puñado de proyectos de estudios de arquitectura de todo el mundo; Populous es responsable del diseño conceptual de un estadio en la ciudad de Natal, por ejemplo. Y algunos observadores creen que los retrasos en las construcciones de la Copa Mundial podrían generar una avalancha de oportunidades de último minuto para profesionales extranjeros de la construcción. Pero incluso si estos dos acontecimientos no han sido totalmente planificados y diseñados por extranjeros nuevos en Brasil, el país se está convirtiendo en un mercado emergente para los arquitectos Norteamericanos, basado en su intensa sed de mejora comercial e infraestructura de tránsito.

Firmas como HKS y Gensler han establecido una presencia en Brasil, abriendo oficinas en São Paulo en los últimos años. Recién el el año pasado, RTKL y Perkins + Will también abrieron sus oficinas en São Paulo. La inversión de estas empresas en Brasil muestra que, incluso si la promesa de los grandes acontecimientos no se ha traducido en un flujo de trabajo para los arquitectos de Estados Unidos, la base en la que el país construyó su exitosa oferta - una economía que se ha estabilizado y ha crecido sustancialmente en el última década - apunta a una verdadera oportunidad: servicios e infraestructuras que no se han mantenido con el auge económico de la nación.

Jessica Salmoiraghi , directora de relaciones federales y abogado de la AIA, está ayudando a coordinar la Misión Comercial para servicios de Arquitectura para Brasil, que tendrá lugar del 06 al 10 octubre. "Aeropuertos, el diseño industrial para las plantas de manufactura, salud, diseño de iluminación, planificación urbana, ciudades inteligentes, procesos BIM - las empresas que tienen estos conjuntos de habilidades pueden encontrar oportunidades en Brasil" dice ella. "Esto no es algo sólo para las grandes firmas. Hay empresas pequeñas que han tenido mucho éxito trabajando en Brasil, pero tienen nichos de especialidades".

La misión comercial, un esfuerzo conjunto entre la Administración de Comercio Internacional del Departamento de Comercio y la AIA, reunirá a un grupo de arquitectos, entre ellos el presidente de AIA Mickey Jacob, FAIA, en las ciudades de Río de Janeiro y Recife. En el viaje, los arquitectos estadounidenses se reunirán con otros estudios de arquitectura (por ejemplo, AECOM ) que realizan trabajos en Brasil, así como con la compañía de servicios financieros Ernst and Young, para discutir sobre el clima de negocios. También se reunirán con funcionarios locales del desarrollo económico y otros grupos de la industria de diseño y construcción.

AECOM Masterplan del Parque Olímpico de Rio 2016. Corttesía de AECOM

Las necesidades de una economía emergente

El PIB de Brasil ha estado creciendo a tasas muy saludables en los últimos años. Según las estadísticas del gobierno brasileño, de 1999 a 2009, 31 millones de personas entraron a la clase media brasileña, llevando el número de ciudadanos de clase media a 95 millones, o el 52 por ciento de la población total. Al mismo tiempo, Brasil, que es ligeramente mas pequeño que EE.UU. en términos de masa de tierra, tiene sólo el 13 por ciento de la cantidad de líneas de ferrocarril que EE.UU. Esto significa que la mayoría de las mercancías se transportan por camión, sin embargo sólo alrededor del 14 por ciento de las carreteras brasileñas son pavimentadas, según el Banco Mundial.

"Brasil necesita inversiones para mejorar la infraestructura, como carreteras, aeropuertos, ferrocarriles y puertos para facilitar el transporte de mercancías y los recursos necesarios para satisfacer la demanda de su economía emergente", dice Eduardo Egea , AIA, socio director y vicepresidente de HKS.

Egea dice que HKS en Brasil se centra en la salud, la hospitalidad y el trabajo comercial. Trabajando con clientes tanto en Brasil y Estados Unidos, RTKL ha diseñado una serie de centros comerciales y planes maestros para comunidades sostenibles de uso mixto.

Concurso Grid CityVision. Cortesía de Buro AD + Spectacle

Miguel Rodríguez, FAIA, es presidente de Rodríguez Architects, con sede en Coral Gables, Florida. Además de trabajar en una región de EE.UU. que a menudo sirve como puerta de entrada a América Latina, Rodríguez está constantemente expuesto a los mercados internacionales como enlace de la AIA a la Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos (FPAA). Él cree en la importancia del nicho especializado para las pequeñas empresas que buscan trabajo en el extranjero. "Si usted tiene una experiencia específica que se necesita, incluso si eres una pequeña empresa, siempre va a ser una oportunidad. El final del juego no es ir solo, sino encontrar formas de colaborar con los demás" .

Otro tipo de nicho de oportunidad en Brasil es la posibilidad de explorar soluciones poco ortodoxas en una cultura de negocios conocida por la flexibilidad y los acuerdos informales. La práctica de Patrick Giannini, Giannini Arquitetura + Design, se especializa, curiosamente, en la arquitectura residencial unifamiliar y arquitectura industrial. La interacción entre estos dos tipos de proyectos muy diferentes ha guiado a Giannini, quien se mudó a Brasil hace seis años, para investigar nuevas posibilidades en la construcción residencial como una forma de resolver los problemas comunes que ha enfrentado trabajando en Brasil. Los trabajadores de la construcción están mal equipados y mal entrenados, por lo que requieren mucho más control y a menudo genera perdida de materiales y demoras, dice Giannini. Con el fin de evitar estos problemas, Giannini está intentando desarrollar un proceso de semi - prefabricación.

Buen trabajo, si puedes conseguirlo

Giannini es franco sobre el lado negativo de la flexibilidad que ha encontrado en la cultura empresarial de Brasil. Él habla de retrasos inesperados o cambios de última hora realizados en el lugar de trabajo sin consultar con el arquitecto. El país también es conocido por su abundante burocracia. Según datos del Banco Mundial sobre la facilidad de hacer negocios, Brasil ocupa el lugar 130 de 185 países. Brasil también ocupa un bajo lugar en transparencia, con una puntuación de 43 (de 100) en el índice de percepción de corrupción del 2012 de Transparencia Internacional. Giannini recomienda paciencia sobre todo, y, en segundo lugar, invertir tiempo en el país. La inversión puede adoptar la forma de una oficina local, con la ventaja adicional de ayudar a los clientes a evitar los impuestos asociados a la contratación de un proveedor de servicios externo.

Eurico Francisco , AIA, un arquitecto brasileño que ha trabajado en los EE.UU. por más de dos décadas, está de acuerdo. "Uno tiene que estar presente físicamente, invertir tiempo en las relaciones, demostrar que estás realmente interesado en el negocio del cliente ", dice.

2014 World Cup Final Stage Stadium . Image © Fernandes Arquitetos Associados

En cuanto a la asociación con empresas locales, Francisco señala que los arquitectos extranjeros deben mostrar un espíritu de colaboración. Brasil tiene una orgullosa tradición arquitectónica - incluyendo dos Premios Pritzker de Arquitectura - y mientras la mayoría de las empresas están interesadas en aprender de los socios extranjeros, es sano asumir que ellos también esperan hacer importantes contribuciones al proyecto. Giannini dice que la típica estructura de colaboración que implica un arquitecto para el diseño y un arquitecto ejecutivo, no es tan común en Brasil. " Las firmas brasileñas quieren participar en el proyecto de diseño" dice. "Ellos realmente quieren ser co -autor en el producto."

Por último , los honorarios de arquitectura en Brasil han sido históricamente bajos en comparación con las tasas estadounidenses, y la experiencia Americana puede parecer especialmente costosa para los clientes brasileños, sobre todo cuando las tasas de cambio no son favorables. Sin embargo, como el mercado de los servicios de arquitectura en Brasil se ha vuelto más internacional, arquitectos locales están exigiendo honorarios comparables a las empresas estadounidenses, lo que podría elevar las tasas para todos los que buscan construir en Brasil.

Además de la búsqueda de oportunidades para trabajar directamente en Brasil, Rodríguez, cuyo principal cliente es una industria de manufactura brasileña con operaciones en Estados Unidos, cree en lo que él llama un enfoque de "reciprocidad". Esto significa partir desde EE.UU. con un cliente brasileño, y luego seguir al cliente de vuelta a Brasil, o hacer conexiones en Brasil con los clientes que buscan expandirse a los EE.UU. Después de todo, ya que los mercados internacionales se convierten en mercados globales, no hay razón para pensar que el trabajo con Brasil sólo puede significar trabajar en el extranjero.

Sobre este autor/a
Cita: Fernández Cendón, Sara. "Trabajando en Brasil: Los Pros y Contras" [Working in Brazil: The Pros & Cons] 30 oct 2013. ArchDaily México. Accedido el . <https://www.archdaily.mx/mx/02-304780/trabajando-en-brasil-los-pros-y-contras> ISSN 0719-8914

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