
Cada vez que veo sensacionales exposiciones sobre la intensidad espacial supuestamente sublime de la Ciudad Amurallada de Kowloon en Hong Kong (demolida en 1994), me parecen nada más que fantasías coloniales que tienen poco que ver con la realidad de vivir en medio de uno de los tugurios más crudos del mundo. Como verán la ciudad amurallada surge constantemente como si fuera todavía un tema válido o incluso interesante. Sobre este asentamiento informal se ha diagramado, fotografiado y escrito por décadas desde un punto de vista estético, modificando su imagen haciendo que las oprimidas víctimas de sus habitantes casi sean invisibles. Sin mencionar que esto no fue un hogar para gran cantidad de las personas que lo habitaron y que no hubo "buenos recuerdos" que se formaran allí, pero aún así, al igual que todos los barrios pobres, era un lugar difícil para vivir, lleno de contradicciones en la bruma de la esperanza de un mejor vida.
Las condiciones extremas de pobreza sistémica fueron eclipsadas por fábulas románticas venidas de lejos, la fascinación de los extranjeros que se maravillaban de cómo un lugar como ese podía siquiera haber existido en el planeta Tierra. La mirada de los colonos, ya fijada históricamente en Hong Kong, desde que se convirtió en una colonia británica en 1898, estaba aún más centrada en la Ciudad Amurallada, debido a su desafiante ingobernabilidad, en la cara de un sistema colonial bien dirigido. Este era el lugar donde vivían los inmigrantes ilegales, los inmigrantes clandestinos que lograron cruzar a la brillante China comunista ... cuando era todavía la China comunista. También era el lugar donde las tríadas o sindicatos del crimen organizado, gobernaban, con soldados de a pie enterrados profundamente dentro de su extrema densidad.
La Ciudad Amurallada de Kowloon la manera lógica, sino inevitable, para un barrio marginal de tomar Hong Kong, con el enfoque de alcanzar el cielo en un sitio limitado a 2,6 hectáreas, en una ciudad donde no es poco común construir un departamento nuevo dentro de una cáscara de hormigón preexistente. En las favelas de Río de Janeiro, existe una lógica diferente, apilar una encima de la otra, sobre las laderas con vistas hacia el mar. En muchas ciudades de Estados Unidos "los proyectos", simplemente se ven como los barrios comunes, como la zona antes conocida como Los Angeles Central Sur. Todos representan diferentes paradigmas de la pobreza, distintas respuestas a estar en la ruina, con la raza y la clase como factores críticos.
