Regulando la temperatura interior: la inercia térmica de los materiales y el aporte de los revestimientos cerámicos

¿Qué es la inercia térmica y cómo funciona? Pensemos en dos edificios sencillos, uno construido principalmente con piedra y otro con madera sin aislamiento. En un día soleado, el edificio de piedra, con alta inercia térmica, absorberá gradualmente el calor solar. Durante la noche, liberará lentamente el calor almacenado, manteniendo el interior más cálido por más tiempo. Mientras tanto, el edificio de madera sin aislamiento, de baja inercia térmica, se calentará y enfriará más rápidamente, absorbiendo con rapidez el calor durante el día pero perdiéndolo fácilmente durante la noche.

A través de este ejemplo, podemos notar cómo el edificio de piedra presenta una mejor capacidad para regular la temperatura interior debido a su mayor inercia térmica. Esta propiedad física de los materiales es utilizada por los arquitectos para optimizar el rendimiento térmico de los edificios y reducir la necesidad de sistemas de calefacción o refrigeración. Sin embargo, cada caso es diferente y los niveles de inercia térmica requeridos pueden variar según el clima y el uso de cada edificio.

Revisemos cómo funciona la inercia térmica de algunos materiales en distintos escenarios, así como la contribución de los revestimientos cerámicos o porcelánicos para lograr un nivel óptimo de confort.

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Revestimientos porcelánicos. Image Cortesía de Llano de la Torre

Buscando el equilibrio térmico

Al considerar la inercia térmica de los materiales, los arquitectos buscan alcanzar el mayor equilibrio posible, es decir, la estabilidad térmica necesaria para que la temperatura al interior se acerque a la media entre las temperaturas más altas y más bajas del día. Por este motivo, los materiales de alta inercia térmica son especialmente efectivos en zonas con cambios bruscos de temperaturas entre el día y la noche.

En este tipo de climas, como ocurre en las zonas desérticas, lo ideal es que los materiales que envuelven el edificio absorban el calor del sol para liberarlo durante la noche, cuando las temperaturas bajan. En zonas con temperaturas estables pero mayormente calurosas, el calor retenido a lo largo del día puede ser disipado por la noche a través de sistemas de ventilación. En climas muy fríos, el poco calor que puede retenerse debe conservarse adecuadamente en el interior, por lo que la elección o combinación de materiales para la envolvente debe estudiarse con cuidado.

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Revestimientos porcelánicos. Image Cortesía de Llano de la Torre

¿Qué materiales elegir?

No es preciso afirmar que existen mejores o peores materiales en términos de inercia térmica. Como mencionamos anteriormente, cada caso es distinto y es esencial combinar correctamente los materiales al definir su sistema constructivo.

Materiales densos como la piedra, el ladrillo y el concreto son efectivos si es que queremos almacenar calor. Estos funcionan particularmente bien en edificios de usos permanentes, como viviendas, donde los esfuerzos por alcanzar un confort térmico estable, que no son inmediatos, serán bien aprovechados por sus habitantes. En edificios de uso temporal, como casas de playa, escuelas u oficinas, el confort térmico ideal podría alcanzarse cuando el edificio ya no está siendo utilizado y se perdería. La madera, como vimos, presenta una menor inercia térmica pero al complementarse con otros materiales, e incluyendo un buen aislamiento, puede ser igual de eficiente y funcionar mejor en climas más fríos, ayudando a retener el calor interno.

De todas formas, es importante mencionar que la elección de los materiales debe ir de la mano, entre otros aspectos, con la correcta orientación de los espacios, la incorporación de sistemas de ventilación adecuados, y el diseño de estrategias de protección solar.

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Revestimientos porcelánicos. Image Cortesía de Llano de la Torre

El rol de los materiales de revestimiento

Los acabados de pisos y paredes, según su color, textura y propiedades térmicas, también pueden influir en la temperatura de los espacios.

Los revestimientos cerámicos o porcelánicos, especialmente aquellos de mayor densidad, pueden aportar con un porcentaje de inercia térmica para ayudar a regular la temperatura en el interior. Al mismo tiempo, además de influir en la percepción de una mayor frescura o calidez, sus distintos colores y niveles de reflectividad (mate versus brillante) marcan algunas diferencias.

Los colores más claros y brillantes tienden a reflejar más la luz solar y absorber menos calor, lo que puede ayudar a mantener un espacio interior más fresco. La elección de tonos blancos o distintos grados de grises no sólo entregan una estética limpia, minimalista y luminosa, sino que funcionan como una barrera que ayuda a disminuir la retención de energía térmica proveniente del sol.

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Revestimientos porcelánicos. Image Cortesía de Llano de la Torre

Por su parte, los colores oscuros y mate tienden a absorber más calor y pueden contribuir a aumentar la temperatura interior, lo que puede ser positivo en regiones más frías, especialmente cuando se busca aprovechar al máximo la energía solar. La textura de las palmetas cerámicas también puede afectar la forma en que los acabados interactúan con la luz y el calor. Por ejemplo, las superficies más rugosas presentan niveles de reflexión y absorción diferentes. Mientras los tonos negros ayudan a retener el calor, los colores tierra o anaranjados pueden aumentar la percepción de calidez en el ambiente.

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Revestimientos porcelánicos. Image Cortesía de Llano de la Torre
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Revestimientos cerámicos. Image Cortesía de Llano de la Torre

La inercia térmica y la elección de materiales, incluyendo los revestimientos, son esenciales para regular la temperatura en espacios. Cada detalle, desde el equilibrio térmico hasta cómo los colores y texturas afectan la radiación solar, contribuye a la eficiencia energética y al confort. Al integrar estos principios en el diseño arquitectónico nos acercamos a la creación de entornos más sostenibles y adaptados a las necesidades climáticas específicas, sin olvidar la estética.

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Sobre este autor/a
Cita: José Tomás Franco. "Regulando la temperatura interior: la inercia térmica de los materiales y el aporte de los revestimientos cerámicos" 12 abr 2024. ArchDaily México. Accedido el . <https://www.archdaily.mx/mx/1009761/regulando-la-temperatura-interior-la-inercia-termica-de-los-materiales-y-el-aporte-de-los-revestimientos-ceramicos> ISSN 0719-8914

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