
¡Lo vi en Instagram! Es una frase que oímos a menudo en diversos contextos, desde las últimas recomendaciones de restaurantes hasta el hotel de moda en la ciudad. La ventana para observar y exponernos al mundo exterior está ahora en nuestros smartphones. Esto no significa necesariamente que todo sea pesimismo. Sin embargo, refleja que estamos constantemente inundados de datos e información segmentada por algoritmos, todo ello en un formato muy fácil de consumir. En el mundo actual, solo se necesitan unos pocos segundos para formarse una impresión duradera de un edificio y su atmósfera, y esas primeras impresiones importan más de lo que a menudo imaginamos.
La cuestión es la siguiente: ¿Está cambiando nuestra percepción de la arquitectura para adaptarse a esta nueva dinámica, con un enfoque cada vez mayor en crear diseños que tengan potencial de hacerse virales? Claro, el omnipresente algoritmo sigue siendo un misterio en muchos aspectos. Sin embargo, vale la pena explorar esta conversación, que plantea preguntas interesantes sobre el futuro de la arquitectura, un futuro en el que los arquitectos emergentes están tan profundamente vinculados a las redes sociales que su influencia se vuelve prácticamente imposible de ignorar.











